El presidente fue a un encuentro empresarial el último viernes y los productores yerbateros lo esperaban en las calles para protestar contra la desregulación que provoca la destrucción del Instituto Nacional de Yerba Mate. “Hay que seguir presionando en las calles”, dijo desde el Movimiento Campesino de Liberación Rodolfo Almeida y reclamó que la Legislatura apruebe el Proyecto de Ley de Emergencia para la Continuidad de la Producción Primaria Yerbatera.
“Él no vino en una visita oficial, tampoco para asesorarse o compenetrarse de la situación de la provincia: vino para participar de conferencia de empresarios al margen de todas las penurias que pasamos los misioneros”, recalcó el productor de yerba mate de Campo Viera e integrante del Movimiento Campesino de Liberación (MCL), Rodolfo Argentino Almeida, al referirse al reciente paso por Misiones de Javier Milei. La de este viernes 4 de septiembre es la primera vez, desde que asumió la presidencia, que Milei visita esta provincia del NEA. Y lo hizo para participar del cierre de la Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, que se llevó a cabo en Puerto Iguazú.
Además de Milei pasaron por esta conferencia los ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger quien, desde la cartera de Desregulación y Transformación del Estado, es una pieza clave en la destrucción del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), algo que alteró drásticamente a toda la cadena de producción de la yerba mate arrastrándola a una de sus crisis más profundas, ya que fomenta la concentración del negocio, al tiempo que destruye a pequeños y medianos productores, así como a los tareferos.
Para advertir los efectos de esta desregulación, basta con señalar que en promedio los productores reciben por la hoja verde entre 180 y 260 pesos por kilo, mientras que el costo de producción de acuerdo a los datos que suministra el propio Inym, es superior a los 500 pesos, algo que viene provocando un verdadero desastre económico y social en una provincia que tiene en la yerba a uno de los principales pilares de su economía y que se traduce en el abandono de no pocas chacras y en la forzada migración, sobre todo de jóvenes, que buscan alternativas laborales en Brasil.
Esta situación involucra a no menos de cincuenta mil familias que están vinculadas a la yerba mate, que representa una de las economías regionales más relevantes del país, por lo que nadie puede sorprenderse con el tractorazo que recibió a Milei en su fugaz paso por Misiones. En su reclamo, los productores identificaron el claro vínculo que existe entre el DNU 70/2023 que le quitó al Inym la facultad de fijar precio sostén para la hoja verde, lo que se profundizó después con el Decreto 812/2025 por el cual se impiden intervenciones “que afecten la libre formación de precios”.
Así las cosas, quienes se quedan con el negocio son un pequeño puñado de grandes empresas que son las que acaparan la compra y, por ende, las que fijan el precio. De manera que los números que derivan de esto resultan lapidarios. Antes de que el gobierno mileísta destruyera el Inym, la hoja verde tenía un precio del orden de los 420 pesos por kilo, mientras que hora anda por los 180 y en el mejor de los casos trepa por encima de los doscientos. Además, la transacción se formaliza mediante pagos que muchas veces se documentan con cheques de treinta a noventa días. Cuando para que sea mínimamente rentable para los pequeños productores, el precio sostén debería rondar los 700 pesos.
Movilización
Con este telón de fondo, además de movilizar para protestar contra la presencia de Milei en Puerto Iguazú, en Posadas los productores también lo hicieron para demandar que la Legislatura avance en el Proyecto de Ley de Emergencia para la Continuidad de la Producción Primaria Yerbatera, que es una iniciativa que construyeron los propios productores y que pone en el centro de la mesa la necesidad de que sea fijado un precio mínimo sostén para la hoja de yerba.
Para eso propone que se declare la emergencia para el sector durante 360 días, en los que debería regir un precio mínimo sostén para la hoja verde. En caso de prosperar, la iniciativa alcanzaría a los productores de hasta cincuenta hectáreas. Tal precio, que debería quedar fijado a partir de los costos de producción, de mano de obra, de seguridad social e impositivos, tiene que ser actualizado periódicamente si es que este proyecto se convierte en ley.
Almeida es un pequeño productor que desde hace varias décadas produce hoja de yerba en la chacra familiar que posee en el sur de la provincia, pero además tiene una larga trayectoria como militante del Partido Comunista y del MCL, algo que lo llevó a tener protagonismo en las luchas que dos décadas atrás precisamente dieron nacimiento al Inym. “Hay razones suficientes para que la movilización haya sido tan grande”, resaltó y fue claro al señalar que “la situación está muy mal, ya que en este momento se debería estar con el producto verde para entregar al secadero en un promedio de setecientos pesos y estamos recibiendo más o menos doscientos, inclusive algunos lugares chiquitos la están entregando por necesidad en menos de eso y ni siquiera se les paga con plata en mano”.
Por eso es que tras advertir que muchos productores pequeños están al límite de sus posibilidades, Almeida lamentó la situación a la que fue llevado el Inym, cuyo director Rodrigo Martín Correa “es de la línea de Milei y desplazó a las personas que venían trabajando en el Instituto que ahora se usa para hacer su propia política”. Sobre lo cual detalló que “son muchos millones de pesos los que se mueven con la producción yerbatera”, lo que representa “una alcancía importante para quien la controla”.
Mientras tanto, el Frente Renovador de la Concordia que desde hace más de veinte años gobierna Misiones enfrenta un escenario convulsionado a raíz de la ruptura entre la facción de su líder histórico, Carlos Rovira, y la que encabeza el gobernador Hugo Passalacqua que recientemente fundó el Encuentro Misionero, desde el que tuvo algunos gestos públicos con los que buscó diferenciarse del gobierno nacional.
¿Puede acaso esta interna cambiar el rumbo de una gestión provincial que hasta ahora no hizo demasiado para ayudar a que se oiga la voz de los pequeños productores que protestan ante la destrucción del Inym? “Todos esos son personajes muy conocidos por aquí y es muy difícil creer en cualquier cosa que puedan decir”, reflexionó Almeida sin ocultar su escepticismo y añadió que “aparecen públicamente esas actitudes del sector de Passalacqua que dice querer diferenciarse y crear una nueva corriente para desplazar a Rovira, pero hay que ver cómo se desarrollan esos acontecimientos y no creo que se pueda esperar que sucedan muchas cosas positivas”.
Por lo tanto, la posibilidad inmediata de que el panorama, al menos parcialmente, pueda mejorar queda depositada en el Proyecto de Emergencia Yerbatera que nació “de las distintas organizaciones que componen un frente de unidad desde donde venimos reclamando y presionando para que se vaya en ese sentido”. En consecuencia, Almeida insistió en que “hay que seguir presionando en las calles y con los tractores para que la Cámara de Diputados saque este proyecto adelante”.