Misiones continúa demandando justicia para Mario Golemba, quien fue visto por última vez el 27 de marzo de 2008. Testigos apuntan contra personal policial. “Seguimos exigiendo justicia por una de las violaciones más graves a los derechos humanos, la desaparición forzada de personas”, destacó desde el PC provincial, Rebeca Barberán.
Después de quince años de su desaparición forzada, Misiones continúa demandando justicia para del productor de Dos de Mayo, Mario Golemba, quien fue visto por última vez el 27 de marzo de 2008 poco antes de asistir a una consulta médica en la ciudad de Oberá, en un hecho por el que su familia pero también testigos responsabilizan a agentes de la Policía provincial, por lo que “su desaparición es un recordatorio constante de la lucha por la verdad y la justicia”, tal como lo advirtió el Partido Comunista de Misiones desde donde se añadió que “seguimos unidos por su memoria y su búsqueda”.
La investigación sobre su desaparición comenzó a cargo del Juzgado de Instrucción 1 de Oberá que no aportó resultados útiles para dar con su paradero, recordó desde el PC misionero Celeste Rebeca Barberan, quien apuntó que en 2009 dos testigos presos en la Unidad Penitenciaria de Oberá declararon que vieron a Golemba en la comisaría de Dos de Mayo, “donde habría sido golpeado y después llevado en un vehículo policial”.
Fueron estos testimonios los que llevaron a que el entonces ministro de gobierno de Misiones ordenara el traslado del comisario y de diez policías de esa comisaría y pese a que no se encontraron restos óseos relacionados con Golemba, su familia y la fiscalía siguen buscando respuestas, por lo que en 2021 la causa pasó al fuero federal posadeño y comenzó una investigación por desaparición forzada de persona.
“Seguimos exigiendo justicia por una de las violaciones más graves a los derechos humanos, la desaparición forzada de personas”, destacó Rebeca Barberán y recordó que desde que el caso recayó en el Juzgado de Instrucción a cargo de Alba Kunzmann de Gauchat hasta ahora, “pasó más de una década y los avances fueron casi nulos”, pero también recalcó que el Poder Judicial en Misiones está “fuertemente deslegitimado por sus vínculos carnales con La Renovación” que es el esquema político que gobierna la provincia desde hace varios años y así “se sometió a la familia y a toda la sociedad misionera a la impunidad en un caso que pone en jaque a fuerzas policiales que son reconocidas por practicar apremios ilegales”.
Y, al respecto, puntualizó que en la etapa inicial la causa fue caratulada como una simple desaparición de persona, “eludiendo la hipótesis obvia, y la que siempre sostuvo su familia, que a Mario Fabián Golemba lo hicieron desaparecer efectivos de la Policía de Misiones”.
También remarcó que durante 2009, en la primera gobernación de Maurice Closs, después de que se hiciera pública la hipótesis que aportaron los dos únicos testigos del caso, el ministro de Gobierno, Jorge Franco, ordenó el traslado del jefe de la comisaría de Dos de Mayo, Ewaldo Katz, y de diez policías hacia otra localidad, pero “los responsables políticos nunca dieron una explicación de lo sucedido”.
Ya en 2021 la causa pasó al fuero federal y el expediente fue caratulado como desaparición forzosa, “por lo que toma el carácter de delito de lesa humanidad y resulta imprescriptible” y de acuerdo a la querella desde ese entonces se dieron avances significativos aunque muy tardíos. Un año más tarde se ordenaron allanamientos en Dos de Mayo, Oberá y Campo Grande, pero ninguno tuvo resultados positivos.
“Desde entonces se han encontrado nuevos testigos que ratifican la presencia del joven en la comisaría de Dos de Mayo y en la actualidad se espera la imputación personas que pertenecían a la fuerza policial en esos momentos”, en tanto que la familia de Mario “sigue firme en la búsqueda de justicia para su hijo”, refirió Rebeca y fue clara al denunciar que Misiones “es manejada como un feudo desde hace más de veinte años por Carlos Rovira y el Poder Judicial no escapa a la concentración de poder construido a su alrededor”. Y, sin dudarlo, recalcó que “hoy queda a las claras que este es un caso más que se vio obturado para proteger al poder, pero la sociedad misionera no olvida a Mario Golemba, desaparecido en democracia”.