El Congreso peruano promulgó una ley que elimina el enfoque de género en la política pública nacional y barre, entre otras medidas. con la Educación Sexual Integral. Desde la Corriente Lohana Berkins se advirtió que esto está directamente relacionado con un proceso de derechización que amenaza a nuestra región.
“Esto tiene que ver con este proceso de derechización que ya viene de varios años en Perú, donde son los sectores más conservadores los que prevalecen en el esquema de representación política y son los que, peligrosamente, desde nuestro país Javier Milei toma como ejemplo”, dijo Andrea Mossano desde la Corriente Lohana Berkins. Y opinó que, de esta forma, se afianza en el país hermano un modelo caracterizado “por un fuerte posicionamiento antiderechos contra mujeres y disidencias que refuerza al patriarcado desde el Estado”.
La recientemente promulgada Ley 32.535 elimina el enfoque de género en la política pública del Perú y sustituye la Educación Sexual Integral por una instrucción “con base científica, biológica y ética, y en valores”. La norma que fue aprobada, por un congreso dominado por la derecha, con 68 votos a favor, dieciséis en contra y cinco abstenciones, de acuerdo a su mentora, la legisladora Milagros Jáuregui, se tata de una “victoria para todos los cristianos”.
Mossano fustigó la mirada expresada por esta ley reaccionaria porque, entre otras aberraciones, “niega que exista la violencia patriarcal que impone la desigualdad de géneros”. Mientras que “desde un fuerte arraigo religioso, se vuelve a poner sobre la mesa la idea única de la familia heteronormada capitalista que deja afuera de ese modelo a otras formas de concebir un núcleo familiar”. Por lo que, caracterizó, “estamos ante un enfoque sumamente conservador, violento y patriarcal”.
La referente de la Lohana Berkins también fustigó la decisión de la ley de dejar sin efecto la aplicación de la Educación Sexual Integral. “Hay datos del propio Estado peruano que dan cuenta que desde 2010 hubo más de quinientas denuncias de violaciones y abusos a niñas y jóvenes, y en ese contexto se elimina la ESI, que es una herramienta emancipatoria para niñas, adolescentes y jóvenes”. En tanto, puntualizó que la norma sancionada debe ser leída en un marco en el que, entre otras desigualdades de género, en Perú existe una brecha salarial muy marcada entre hombres y mujeres, “porque por la misma tarea, los varones cobran entre un 45 y 55 por ciento más de sueldo que las mujeres”.
Asimismo, Andrea Mossano hizo alusión a que el esquema de representación política que hegemoniza el Parlamento del Perú “es negador de los Derechos Humanos y celebra a Alberto Fujimori”. Por lo que enfatizó que, como parte de una agenda continental del neofascismo, “no se hace cargo de los crímenes perpetrados por el Terrorismo de Estado, tal como sucede en nuestro país con Milei y muchos de sus funcionarios”.