La agenda fascista mordió el polvo en unos comicios que no dejaron dudas respecto al resultado, pero sí acerca de cómo leerlo. Este resultado es un golpe para MAGA “y una exigencia popular de un rumbo diferente para el país, lejos de la brutalidad supremacista blanca, fascista, llena de odio y opresión que Trump promueve”, reflexionó el dirigente del PCUsa, Eric Brooks.
Las elecciones de medio término celebradas en Estados Unidos confirmaron los peores pronósticos para el esquema que lidera Donald Trump, ya que perdió ambas cámaras legislativas, algo que no le ocurría a un presidente desde 2006, con George Bush en la Casa Blanca. A la vez, el trumpismo sufrió duros traspiés en estados en los que tradicionalmente el Partido Republicano tiene preeminencia. Esa lista incluye a Texas, Ohio, Iowa, Carolina del Norte y Carolina del Sur, además de Kansas que, con la victoria de Adam Hamilton, va a volver a tener un escaño demócrata en el Senado después de casi un siglo.
Este resultado representa un cambio de escenario fronteras adentro donde, entre otras cosas, se puede aventurar que se verá acotado el alcance de la agenda MAGA con un impacto concreto en lo que hace a los ataques sobre los derechos de ciudadanía estadounidense y a los considerados “ilegales”, perseguidos sistemáticamente hasta acá por los camisas pardas del ICE. Al mismo tiempo, si pretende tener una vaga chance de ganar las próximas elecciones presidenciales, previstas para dentro de dos años, la administración federal en manos de los republicanos se ve conminada a revertir urgentemente índices económicos por demás negativos, con una inflación que no puede contener y con un precio del galón de combustible que se ha a disparado a niveles altísimos este último año, llegando a duplicarse en algunos Estados. Todo esto va atado a la aventura guerrista de Trump en Irán y al cierre del estrecho de Ormuz, un paso estratégico en el comercio petrolero global.
Pero resulta excesivamente optimista pensar que el resultado electoral pueda modificar sustancialmente aquello que la Doctrina Donroe vino a imponer para nuestra región. (Ver: Elecciones en Estados Unidos: todo está por verse y nada bueno puede esperarse y Elecciones de medio término en EEUU: entre el declive, la putrefacción sistémica y una parodia de democracia)
Esto es algo sobre lo que reflexionó el Presidente del Partido Comunista de Estados Unidos de Indiana, Eric Brooks, que además es coordinador de la Comisión de Igualdad Afroamericana del PCUsa. El dirigente comunista, asimismo, ponderó la relevancia de estos comicios “especialmente para los trabajadores, los oprimidos, la comunidad LGBTQ+, los jóvenes y las mujeres”, por lo que afirmó que el contundente resultado significa un golpe para Maga “y una exigencia popular de un rumbo diferente para el país, lejos de la brutalidad supremacista blanca, fascista, llena de odio y opresión que Trump promueve”.
En relación a ello, amplió Brooks, “Maga utiliza la brutalidad y fomenta la desesperación como herramientas para intentar sofocar la protesta y la oposición”. Además, denunció que echa mano a un anticomunismo radicalizado, “lo que constituye una vieja táctica fascista, para desmovilizar y dividir a la clase trabajadora, incluyendo audiencias al estilo McCarthy e investigaciones a organizaciones progresistas”.
En esta misma línea se inscriben, agregó Brooks,“los implacables ataques racistas y violentos del ICE contra trabajadores negros y latinos, migrantes y aliados, así como los ataques contra cualquiera que hable un idioma distinto del inglés”. Todos ellos, para este régimen ultraderechista, señaló, son objeto de su “campaña de terror”.
Esta es apenas una parte de la agenda que impuso el gobierno encabezado por Trump, que ahora se ve enormemente cuestionada por el resultado conocido hace pocas horas. Sin embargo, Brooks insistió con que “para poder empezar a derrotar esos horrores el pueblo debe unirse en una demanda táctica, unida y colectiva, para lograr un camino diferente”. Por lo tanto, subrayó que ese sendero “no tiene que ver con volver a la ‘normalidad’ de siempre como ocurría durante los años de Biden u Obama, sino avanzar hacia algo nuevo que es una sociedad liderada por los trabajadores, que priorice las necesidades de la gente”.
Con ese enfoque, el dirigente del PCUsa remarcó que el pueblo estadounidense debe interpretar el resultado de este martes “no como una elección entre dos partidos políticos dominados por el capitalismo”, sino como la voluntad expresada por “una tierra desgarrada por el odio fascista y la falta de respeto hacia los trabajadores y los pueblos oprimidos, unida en el avance hacia un gobierno popular liderado por los trabajadores, que pueda ayudar a resolver los problemas que enfrenta la mayoría de las personas, en una tierra en la que los trabajadores y los pueblos oprimidos puedan prosperar”.
De esta manera, Eric Brooks convocó a que tras los comicios “como pueblo sigamos trabajando unidos para construir un movimiento masivo, un frente popular que proteja lo que expresan estos resultados electorales”. Y eso, en su opinión, significa avanzar hacia “un movimiento cuyas demandas mínimas probablemente sean la democracia, la libertad de expresión y el respeto al estado de derecho, pero como una base más sólida para continuar la lucha por el socialismo”.