En medio de una reñida batalla de la AFA contra el gobierno nacional y el Grupo Clarín, la entidad madre del futbol argentino anunció una novedosa plataforma propia para las transmisiones de todas las ligas.
La conducción de AFA presentó formalmente su nueva plataforma digital gratuita. Durante un evento oficial con personalidades del deporte, el presidente de la entidad, Claudio “Chiqui” Tapia, aseguró que esta herramienta marca "un antes y un después" en la historia y destacó que el objetivo principal es lograr "que el fútbol vuelva a ser de los clubes". El proyecto busca federalizar las transmisiones y dar visibilidad a las categorías del ascenso e inferiores que habitualmente no tienen lugar en la pantalla de la televisión tradicional. Si bien la plataforma ya funcionaba con contenidos complementarios —como conferencias, resúmenes y fútbol juvenil—, la novedad es la incorporación progresiva de las divisiones de ascenso y la primera división.
Tras el anuncio, Tapia dejó una frase desafiante e irónica para sus detractores: "Van a transpirar como yo cuando me agarraba calor, pero de vergüenza”.. Lo hizo un día después de cumplirse el paro del fútbol en respuesta a la denuncia del gobierno a través de ARCA y tras la salida de River Plate de las reuniones del Comité Ejecutivo. Así, el máximo dirigente del fútbol argentino defendió el modelo actual y aseguró que los resultados terminarán dejando expuestos a sus críticos.
Desde la AFA y sus dirigentes se sostiene que la causa forma parte de una persecución política impulsada por el gobierno de Javier Milei, especialmente a través de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Argumentan que la denuncia se presentó en diciembre de 2025, mientras que los hechos investigados comienzan en marzo de ese mismo año, lo que, según su postura, evidencia una intencionalidad selectiva. Además, señalan que la deuda ya fue regularizada y que existían resoluciones del Ministerio de Economía y de ARCA que impedían la ejecución fiscal de entidades sin fines de lucro, por lo que no habría delito tributario. Asimismo, remarcan que la AFA es la única asociación civil sin fines de lucro denunciada bajo estas condiciones.
Volviendo a la cuestión de la nueva plataforma, el lanzamiento de la misma se origina en base a que la relación entre la AFA y el Grupo Clarín se encuentra en un punto crítico. En Noviembre de 2025, las autoridades del fútbol argentino anticiparon que no renovarían el contrato con Clarín y Torneos y Competencias para la televisación del fútbol del Ascenso, un vínculo que se había renovado en 2016 y que generaba 350 millones de pesos anuales. Este cambio permitirá a la AFA explorar una plataforma propia para transmitir los partidos, buscando mejorar los ingresos de los clubes y reducir la dependencia de un conglomerado mediático.
En respuesta, el monopolio de Héctor Magnetto intensificó su cobertura crítica contra la gestión de Chiqui Tapia y su tesorero, Pablo Toviggino, con artículos, editoriales y denuncias sobre temas como la retención de aportes (una causa judicial por 19.300 millones de pesos) y la consagración de Rosario Central como campeón anual, cuestionada por el grupo mediático como un acto de “descontrol institucional”. Toviggino, a su vez, ha atacado a Clarín en redes sociales, acusándolo de desinformar sobre precios de entradas y de tener "dientes de goma" y denunciándolo por aprietes mediáticos para influir en la renovación de los derechos de televisación.
La tensión se profundizó en marzo de 2026, cuando el juez Diego Amarante rechazó un pedido de anulación de las indagatorias contra Tapia y Toviggino en la causa por retención de aportes, lo cual obligó a ambos a presentarse ante la Justicia. Esta escalada judicial y mediática refleja una batalla más amplia por el control del relato y los ingresos del fútbol argentino, con la AFA buscando autonomía y Clarín defendiendo sus intereses históricos.
La casa no está tan en orden
El jueves 5 de marzo, River Plate anunció su salida del Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino, luego de emitir un comunicado donde cuestiona los procedimientos “no muy claros” en la toma de decisiones del organismo rector. Su presidente, Stefano Di Carlo, argumentó que “el funcionamiento actual no permite procesos claros y previsibles, especialmente tras decisiones polémicas como el otorgamiento del título de Liga Profesional 2025 a Rosario Central sin aviso previo”.
Por su lado, Racing Club no ha emitido un comunicado oficial anunciando su salida del Comité Ejecutivo, pero diversas fuentes indican que evalúa seguir el ejemplo de River. El club, con Diego Milito como presidente, muestra desacuerdo con la conducción del "Chiqui”, especialmente por la cercanía entre este y Víctor Blanco, expresidente de la “Academia” y rival politico de Milito. Aunque aún no ha tomado una postura formal, se considera que Racing, otro de los grandes de nuestro fútbol, podría sumarse a la corriente de clubes que rechazan la gestión actual. Además, el actual presidente de la Academia considera que todavía no tiene el reconocimiento político suficiente en la interna de su club para dar un paso tan osado, considerando que sus promesas de campaña basadas en lo que él mismo llamó “salto de calidad”, lejos están de los resultados deportivos prometidos y de cuestiones edilicias que hacen a la mejora del club, según ha manifestado buena parte de sus socios.
La primera reacción en AFA fue la de minimizar la salida de River, bajo la certeza de que la mayoría de los clubes sigue alineada con el liderazgo de Claudio Tapia. De hecho, fueron los mismos clubes los que impulsaron el paro en señal de respaldo al presidente por sus problemas con el Poder Judicial. Sin embargo, puertas adentro reconocen que la decisión de River fue un golpe por la magnitud de la institución y el impacto político que supone.
Estudiantes de La Plata, con Verón a la cabeza, es desde hace tiempo el principal foco opositor. Aunque el club sigue participando, sin su presidente, de las reuniones en la calle Viamonte 1366 y de las que convoca la Liga Profesional, su postura crítica es permanente.
A su vez, Talleres, al mando de Andrés Fassi, es otro de los clubes con fuerte antecedentes opositores a la gestión Tapia, al margen de su acercamiento en el último tiempo, con la disputa de fondo por las SAD (Sociedades Anónimas Deportivas) como modelo privatizador a instalar en el fútbol. El empresario, política e ideológicamente ubicado en la vereda opuesta de Tapia, llegó a convocar una conferencia de prensa para pedirle públicamente al titular de la AFA, discutir la forma de gestionar el fútbol argentino. Sin embargo, tras problemas con el descenso que Talleres tuvo la temporada pasada, el dirigente cordobés terminó pidiéndole públicas a Tapia y abandonó su posición dura. De todas formas, su figura sigue asociada como un símbolo de resistencia al modelo actual.
Con este panorama, el surgimiento de “AFA Play” sienta un precedente más que interesante en las trasmisiones del fútbol argentino, cercano a la iniciativa democratizadora de “Fútbol Para Todos” durante los gobiernos kirchneristas. Más allá de los debates y las dudas, lo cierto es que ha surgido como una respuesta ante la avanzada mediática contra la AFA impulsada por el monopolio Clarín junto con el gobierno de Milei. Por otra parte, la calidad de las transmisiones deportivas que tienen los “privilegios” del futbol argentino- porque si fueran derechos, serian de todos los canales-,como en el caso de ESPN, viene siendo cuestionada por los hinchas desde hace tiempo. En esta coyuntura AFA Play aparece a priori como una forma de “soberanía mediática”, que para que resulte exitosa tiene que reflejarse en un beneficio económico real de los clubes a corto y mediano plazo.
En el fútbol mandan los resultados. Aunque la discusión filosófica/moral sobre si Claudio Tapia pone o no énfasis en que el fútbol dentro de la cancha sea más transparente persiste. Los debates acerca de intereses externos que determinan en ocasiones si la pelota entra o no entra, se apoyan en múltiples arbitrajes sospechados. La quita de descensos sobre el cierre de los torneos, , los orgamientos de campeonatos en un escritorio y torneos con reglamentos poco claros, también son foco de críticas y mellan la credibilidad publica de la AFA, que tendrá que revisar todo esto si no quiere seguir dándoles de comer a los detractores del gobierno nacional y el grupo Clarín.