“Aquel fascismo de la Triple A…aquel terrorismo de Estado que lo mató, tienen conexión con lo que se está viviendo hoy”, reflexionó desde el Partido Comunista de Bahía Blanca, Guillermo Colantuono al cumplirse 50 años del asesinato de David Cilleruerlo.
Al cierre de esta edición, en Bahía Blanca, más precisamente en el Ala de Ingeniería de la Universidad Nacional del Sur, se lleva a cabo un acto para honrar la memoria del militante de la Federación Juvenil Comunista, David Watu Cilleruerlo, quien medio siglo atrás fuera asesinado en esos mismos pasillos por integrantes de la Triple A que con total impunidad actuaban en el marco de la denominada Misión Ivanissevich, que tenía como principal objetivo la persecución política dentro de las universidades sobre la militancia estudiantil, los docentes y no docentes.
Para recordar a Watu, pero también para rendir homenaje y reclamar justicia por los 30 mil desaparecidos, desde 2006, cada 3 de abril, se conmemora en la Universidad Nacional del Sur el Día de los Derechos Humanos. Y este año se hace por medio de una actividad que tiene carácter unitario a la que se suman diferentes organizaciones sociales, políticas, sindicales y de Derechos Humanos entre las que está el Partido Comunista desde donde, Guillermo Memo Colantuono, recordó que “son cincuenta años del asesinato de Watu…medio siglo desde que la Triple A en los pasillos de la universidad asesinara a quien por esos días tenía que asumir como presidente de la Federación Universitaria del Sur”.
Tras lo que hizo hincapié en que esta conmemoración llega en momentos “en el que atravesamos un escenario en el que estamos enfrentando todas las políticas de entrega y sumisión de nuestra soberanía y recursos, que intenta imponer un gobierno que quiere destruir absolutamente todo vestigio de organización del Estado, que se pueda poner al servicio del pueblo argentino”.
Por lo que, sin dudarlo, recalcó que es importante que en esta oportunidad “se haya podido romper la dispersión que hay entre todos los que hemos venido participando en diferentes actos para recordar a Watu” y añadió que se consiguió avanzar hacia una jornada unitaria “dialogando con una cantidad de compañeros para que este acto sea la expresión de una unidad que es necesaria para recordar a Watu y volver a repudiar su asesinato por parte de la Triple A que fue un acto del terrorismo de Estado”, así como “para ir armando una herramienta que sea capaz de enfrentar al proyecto que quiere imponer el gobierno de Mieli”, pero también “para poder construir una alternativa política que es necesaria para derrotar a estas políticas de entrega”.
Porque, advirtió el referente del PC bahiense, “a ellos les favorece que estemos dispersos y divididos, entonces la idea de unidad pasa a ser una cuestión estratégica para nuestro pueblo” y de ahí que cobre aún más relevancia, por lo que “debemos hacer todos los esfuerzos que sean precisos para avanzar en esa dirección”.
En este sentido, la jornada del 24 de marzo expresó en todo el país ese espíritu unitario, pero también fue contundente a la hora de advertir que, como pocas veces antes, hoy y de la mano del gobierno que encabeza Javier Milei, aparecen vigentes los actores que desde el universo del capital impulsaron el golpe de Estado de 1976. “Aquel fascismo de la Triple A…aquel terrorismo de Estado tienen conexión con lo que se está viviendo hoy”, reflexionó Colantuono y remarcó que “son esos mismos actores civiles que defienden sus intereses por encima del bienestar del pueblo y de la posibilidad de construir una sociedad más justa, que es la razón por la cual asesinaron a Watu y a tantos otros compañeros que luchaban por construir una sociedad distinta”.
Y destacó que “los 30 mil lucharon contra ese fascismo y tuvieron el sueño y la valentía de plantarse la posibilidad de construir una sociedad más justa en un escenario que lo requería, porque se venía sufriendo todo lo que el sistema en aquel entonces nos hacia vivir, que no es muy distinto a lo que el capitalismo nos hace padecer hoy”, por lo que “en todo caso es una doble tragedia, porque en todos estos años no hemos podido resolver ese gran dilema que es poder concretar el sueño de esos 30 mil”.
Entonces, “hay una continuidad histórica en la lucha, pero también hay dispersión, división y la falta de profundidad en los proyectos políticos para poder construir una sociedad más justa”, algo que “ha posibilitado que los que antes lo hacían mediante golpes de Estado, hoy por la vía electoral lleguen al gobierno”. Y, por eso, postuló el integrante del PC de Bahía Blanca, “cobra relevancia poder sostener y avanzar con el sueño de los 30 mil que era el de construir una sociedad más justa que para nosotros es el socialismo...y entonces es importante la necesaria unidad para enfrentar, también desde la memoria, a aquel fascismo que fue el que asesinó a Watu hace cincuenta años y que hoy aparece por medio de sus herederos”.