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Así calificó a la reciente modificación de la fórmula de actualización previsional, el referente del Movimiento Jubilados Liberación, Claudio Cabrera, quien advirtió que “es movilizando, la única forma de pararle la mano al gobierno para evitar que siga avanzando”.

“Esto es la descomposición salarial por decreto”, advirtió Claudio Cabrera, desde el Movimiento Jubilados Liberación (MJL), al referirse a la modificación de la fórmula previsional que el gobierno nacional decidió aplicar por decreto, después de que hasta último momento de la semana pasada, amagara con consensuar una fórmula de movilidad con parte de los radicales y el bloque que preside Miguel Ángel Pichetto en Diputados.

Cabrera no se equivoca y tal como lo venía alertando el MJL, esta decisión presidencial consuma una brutal licuación de los haberes jubilatorios, que está hecho a la medida de la transferencia regresiva de riqueza querequiere el ajuste fiscal que Javier Milei prometió al FMI.

Así las cosas, para abril, en el caso de la jubilación mínima la pérdida es de hasta el treinta por ciento, todo en un escenario en el que con una canasta básica para el caso de las personas adultas mayores llega a 680 mil pesos, mientras que la jubilación mínima es de poco más de 220 mil.

Hasta ahora la fórmula de movilidad tenía una actualización trimestral que combinaba la recaudación de la Anses con la evolución salarial, en la que el desfasaje que provocó la inflación, fue morigerado por medio del pago de bonos.

Esta situación se acentuó drásticamente cuando apenas entrado a La Rosada, Milei perpetró una devaluación del 199 por ciento que catapultó todavía más a la inflación.

Asimismo, tal como antes lo habían hecho Mauricio Macri y el propio Alberto Fernández, el actual presidente aprovechó el cambio de fórmula de actualización para morder parte del salario de los trabajadores jubilados.

Es por esto que el MJL viene reclamando que, antes de discutir cualquier fórmula de actualización, debe haber una recomposición real del piso salarial por medio de un aumento que, en diciembre, el MJL evaluó que no podía ser menor a los doscientos mil pesos y aplicable a todas las categorías.

Pero lejos de eso, lo que acaba de consumarse es el paso por decreto a un esquema en el que se dice que se va a ajustar por inflación, pero recién desde julio. Por lo que toda actualización previa a ese mes va a quedar rezagada respecto a la inflación acumulada desde diciembre, que para abril llegaría a alrededor de 110 por ciento.

Es que el ministro de Economía, Luis Caputo, estableció que para la recomposición de los haberes que se cobren durante abril, se tome la evolución del índice de precios al consumidor correspondiente a marzo más el 12,5 por ciento de compensación. Así, los jubilados van a perder casi 33 puntos de la inflación del bimestre enero-febrero.

De este modo, casi la mitad del feroz ajuste con que relativamente se equilibraron las cuentas fiscales -del que tanto se jactan Caputo y Milei- está siendo pagado con el sufrimiento de los trabajadores jubilados, especialmente por el sesenta por ciento de este universo que se ve obligado a sobrevivir con la mínima.

Y, por otra parte, desde el gobierno nacional se hizo saber su intención de que cualquier negociación parlamentaria que vaya impulsar sobre una nueva fórmula de actualización de jubilaciones, va a estar atada a su intento de llevar a cabo una reforma laboral que -queda claro- va a tener características netamente regresivas.

“Cuando decimos que vienen por todo, es porque vienen por todo”, resaltó Cabrera y añadió que por eso la presidencia Milei quiere atar el debate sobre una fórmula de actualización para el sector previsional, con “una reforma laboral que busca que nunca más en Argentina se conozca el trabajo tal como lo conocemos ahora”.

Y, en este sentido, recordó que “esto se viene descomponiendo desde hace bastante con la uberización del trabajo y con una creciente porción de trabajadores a los que no les queda otra que volverse cuentapropistas”, pero también tiene su correlato en lo previsional “donde ahora nos van a dejar con un sueldo por el piso”, al tiempo que “va a ser muy difícil para las nuevas generaciones poder jubilarse, porque muy pocos van a alcanzar la cantidad de aportes mínimos para hacerlo”.

De ahí que, sin dudarlo, hizo hincapié en que “es urgente la movilización de todo el campo nacional, popular y revolucionario para salir al cruce de este gobierno” ya que, insistió, “es estando en la calle la única forma de pararle la mano y evitar que siga avanzando”.

Por lo que remarcó que no sólo es preciso volver a construir una jornada de paro y movilización como la del 24 de enero pasado, sino también “un plan concreto de lucha y resistencia que le de continuidad a todas las medidas dispersas que hay actualmente”.