En su obsesión por destruir el sistema público, universal y gratuito de salud, el gobierno nacional quiere avanzar en la privatización de los hospitales El Cruce de Florencio Varela, Cuenca Alta de Cañuelas de la localidad homónima, Dr. René Favaloro de Rafael Castillo, Presidente Néstor Kirchner de Gregorio de Laferrere y Del Bicentenario de Esteban Echeverría. Todos en la provincia de Buenos Aires.
Resulta evidente que el gobierno que encabeza Javier Milei no descansa en su tarea de destruir todo aquello que desde la órbita de lo público es esencial para propender el bienestar popular y por eso, nadie puede sorprenderse ante el sistemático ataque que tiene por blanco al sistema público universal y gratuito de Salud. En estos días eso ha quedado expuesto con un nuevo capítulo de la motosierra contra la salud que avance sobre cinco de los principales hospitales de alta complejidad bonaerenses, en los que tiene jurisdicción el Estado Nacional.
Se trata de los nosocomios El Cruce, ubicado en Florencio Varela, Cuenca Alta de Cañuelas de la localidad homónima, el Dr. René Favaloro de Rafael Castillo, el Presidente Néstor Kirchner de Gregorio de Laferrere y el hospital Del Bicentenario de Esteban Echeverría. Todos en la provincia de Buenos Aires.
Esto no pasó inadvertido para la Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (Fesintras), espacio que integra la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (Cicop), junto a la Unión de Trabajadores de Salud de la Provincia de Córdoba, Asociación de Profesionales de la Salud de Salta, Asociación de Profesionales Universitarios de la Administración Pública de Jujuy, Asociación Gremial Interdisciplinaria del Hospital Moyano y Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan.
Fesintras se declaró en alerta por el futuro de estos hospitales que son conocidos como Samic, ya que prestan Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad. “Expresamos nuestra profunda preocupación frente a las declaraciones del Gobierno de Javier Milei sobre la eventual implementación de modelos de gestión privada en estos hospitales de alta complejidad”, destacó Fesintras y fue claro al indicar que los hospitales Samic son estratégicos, ya que “garantizan el acceso a la salud de millones de personas y son centros de referencia en la Provincia de Buenos Aires”.
Por ello, alertó, “el desfinanciamiento y el vaciamiento no pueden ser la antesala de la privatización”, ya que “la salud no es un negocio, sino un derecho humano fundamental y como tal debe ser preservado por el Estado”. En este sentido, puntualizó que Fesintras va a continuar defendiendo a los hospitales públicos, así como “el trabajo en salud y el derecho a una atención gratuita, universal y de calidad”.
Por su parte, en idéntica dirección se pronunció el Foro por el Derecho a la Salud, que es un espacio que fue presentado en sociedad a principios del año pasado, en el que participan trabajadores y trabajadoras de la salud, usuarios del sistema, docentes e investigadores, jubilados, estudiantes, organizaciones comunitarias y sindicales entre las que están las que forman parte de Fesintras.
El Foro convocó a organizaciones, trabajadores del ámbito de la salud, usuarios “y a toda la comunidad en su conjunto” a firmar un petitorio que ya está circulando, en el que se plantea la defensa de los hospitales Samic ubicados en el territorio bonaerense y el rechazo a cualquier intento de privatización o gerenciamiento privado, donde puntualiza que “defender los Samic es defender la salud pública, los puestos de trabajo y el derecho a una atención gratuita, universal y de calidad”.
Trabajadores en estado de alerta
Por su parte, quienes también salieron al cruce de este nuevo golpe que intenta dar la presidencia Milei, son las centrales de trabajadores de la zona de la cuenca deprimida del Río Salado, en cuyo corazón está ubicado el Hospital Cuenca Alta de Cañuelas que, desde ahí, extiende una influencia que resulta clave para una vasta región.
“Rechazamos la propuesta del gobierno de Javier Milei de privatizar los hospitales de Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad en la provincia de Buenos Aires”, recalca una declaración suscripta por el secretario general de la CTA Cañuelas-Lobos, Mario Miceli, junto a Lucas Granada quien es titular de la CGT de esos mismos partidos bonaerenses y Marisa Medina, su par de la CTA Autónoma seccional Cañuelas-Lobos-Roque Pérez.
En ese documento se deja en claro que los trabajadores le dicen “No a la privatización de la Salud Pública” y que, por ello, “nos declaramos en estado de alerta y movilización”, al tiempo que “convocamos al máximo rechazo a estas medidas”, por las que el gobierno nacional “evalúa aplicar un modelo de concesión privada tipo español, con sistema de cápitas en los cinco hospitales Samic del territorio bonaerense”.
Asimismo, después de hacer hincapié en que “esto significa que los usuarios deberían pagar para acceder a la atención médica”, las centrales remarcan que se trata de una propuesta que resulta inadmisible, en momentos en los que el Hospital Municipal Marzetti, que es el más antiguo de Cañuelas, pero también el propio Cuenca Alta Néstor Kirchner, “multiplican la atención dada las bajas múltiples de usuarios en las obras sociales”.
Con este telón de fondo, con claridad las centrales aseveran que si se consuma el intento privatizador de los nosocomios de Cañuelas, Florencio Varela, Rafael Castillo, Gregorio de Laferrere y Esteban Echeverría, “se afectaría el acceso universal, gratuito y equitativo a la atención sanitaria”. En tanto que “la salud se subordinaría al lucro, fragmentando el sistema sanitario y deteriorando las condiciones laborales y la calidad de las prestaciones”.
Y tras subrayar el reclamo para que el gobierno nacional pague la deuda que tiene con la provincia de Buenos Aires, destacan que resulta imperioso que la comunidad bonaerense y en especial aquella de las zonas de influencia de estos nosocomios, hagan público el rechazo al intento privatizador que encabeza la Presidencia Milei.