Un colectivo militante del PC, integrante del agrupamiento Flor Gómez, participó de la columna de montaña Juana Azurduy en un acto reivindicativo de nuestra soberanía nacional y arribó, luego de varios días de marcha, a Lago Escondido, las tierras que usurpa el empresario inglés Joe Lewis, socio local de Mauricio Macri y beneficiario de las políticas de Javier Milei.
La Columna Juana Azurduy, integrada por camaradas del Partido Comunista y militantes de distintas organizaciones del campo popular, cumplió su objetivo y arribó a Lago Escondido. “El domingo primero de febrero llegamos a Wharton, El Bolsón, con un grupo de camaradas del Partido Comunista para integrarnos a la columna Juana Azurduy y marchar por el camino de servidumbre para llegar al Lago Escondido, lugar que se encuentra de alguna manera inaccesible para el pueblo argentino”, relató Alberto Escalzo, secretario del PC de San Pedro y médico de la columna. La presencia comunista tuvo lugar en el marco del agrupamiento “Flor Gómez”, nombre en homenaje a la militante de la Federación Juvenil Comunista asesinada en Santa Fe en 2020, y estuvo integrada, entre otros camaradas, por Cristian Poli, Secretario Político del PC de la provincia de Buenos Aires e integrante del Comité Central. El agrupamiento comunista se desenvolvió permanentemente junto a organizaciones populares y antiimperialistas que, con disciplina y convicción ideológica, avanzaron por tierra y por agua, a pesar de las provocaciones del magnate británico Joe Lewis, su estructura empresarial con imbricaciones en el Estado y su patota de gauchos cipayos.
“El 2 de febrero salimos caminando y recién el 5 pudimos acceder al lago, después de muchas horas en condiciones bastante difíciles: caminos de cornisa, piedras y subidas permanentes”, describió Escalzo, detallando la dureza del trayecto que obliga a tres días de marcha con descansos intermedios. La columna debió atravesar un cordón policial al ingresar a la “propiedad privada, entre comillas, de Joe Lewis”, donde —según denunció— la Policía de Río Negro, al servicio del magnate, les informó que no podían acampar, ni navegar, ni desviarse de una cinta demarcatoria impuesta por la empresa. “Nos hacían caminar por detrás de una cinta en un camino mucho más difícil que el que ya veníamos atravesando”, señaló, evidenciando el carácter intimidatorio del operativo.
La jornada estuvo atravesada por agresiones de la firma Hidden Lake S.A. y por el accionar —u omisión deliberada— de funcionarios del Anprale (Área Natural Protegida Río Azul - Lago Escondido), de la Unidad de Protección Civil y Gestión de Riesgo de la Municipalidad de El Bolsón y de efectivos policiales y civiles que hostigaron o miraron hacia otro lado. “Había al menos 50 o 60 personas, en su gran mayoría masculinos, a caballo y a pie, hostigando y amedrentando a toda la columna”, precisó Escalzo. Sin embargo, la Juana Azurduy llegó, cantó el Himno Nacional frente al lago y demostró en los hechos que el acceso público existe, aunque se lo intente bloquear por la fuerza.
Vale recordar que entre 1994 y 1996 se consumó la apropiación de más de doce mil hectáreas en zona de frontera por parte de Lewis, en un área estratégica que contiene bienes comunes naturales. En 2023 el Estado nacional inició una actuación administrativa para declarar lesivas al interés público las autorizaciones que habilitaron esa compra y promovió acciones judiciales para anularlas, sobre la base de irregularidades en una zona de seguridad de frontera. Existen fallos que establecen el carácter público de los lagos y ordenan garantizar el acceso, incluido el camino de Tacuifui —19 kilómetros de llanura transitables incluso en vehículo—, pero ese acceso continúa cerrado con tranquera, consolidando una situación de hecho contraria a derecho.

“Como Partido hemos dado un paso enorme en integrarnos a esta columna que busca luchar por la soberanía de nuestra patria, no sólo en Lago Escondido sino en todo el territorio”, afirmó Escalzo, subrayando la confluencia de corrientes del peronismo de izquierda y del marxismo, sindicatos y organizaciones populares en una experiencia de unidad en la acción. Y añadió que esta lucha se inscribe en una perspectiva estratégica: “introducir un debate más profundo sobre la liberación nacional y la construcción de una sociedad socialista que rompa de una vez por todas los lazos con el imperialismo”. Por ello, las consignas permanentes de la columna fueron “la Patagonia no está en venta: se cuida y se defiende” y “Las Malvinas son argentinas, Lago Escondido también”.
La continuidad del despojo cuenta hoy con la complicidad política del gobierno de Javier Milei, que en 2025 adjudicó a la empresa de Lewis la operación de una central hidroeléctrica dentro del área en disputa, consolidando una alianza de hecho con el capital extranjero en detrimento de nuestra soberanía nacional. Más allá de que la disputa legal sigue abierta, la realidad demuestra que sin movilización popular no habrá cumplimiento efectivo de los fallos ni recuperación plena del acceso público a un territorio clave para los intereses soberanos.
La Fede dijo presente
“La verdad que estoy muy contenta de haber marcado la presencia del Partido con los camaradas en la columna Juana Azurduy”, expresó Katia, de la Fede Quilmes, destacando el protagonismo juvenil en la marcha. Subrayó que el debate sobre la unidad del campo popular atravesó toda la experiencia y que la soberanía se revela como una bandera capaz de articular voluntades diversas en un mismo horizonte de lucha.
Katia denunció el hostigamiento constante: “Desde que entramos al Anprale, fuimos vigilados por la policía de Río Negro y por los supuestos gauchos de Lewis; era ir al baño y que te estén grabando, caminar por un sendero y que te persigan”. Frente a ese clima de intimidación, la respuesta fue organización y firmeza colectiva. “A pesar del acoso y de la provocación, llegamos al Lago Escondido. Cantamos el himno, fue muy emocionante”, afirmó, reivindicando la presencia de la juventud y de las mujeres y diversidades en una lucha histórica por la soberanía.
Con claridad política, Katia planteó la dimensión continental del conflicto: “Creemos que la soberanía es un tema que genera unidad, no solo en nuestro país sino en América Latina”. Y concluyó con una convocatoria abierta a redoblar la participación el próximo año, para seguir organizando la lucha “hasta que el lago deje de estar secuestrado y vuelva efectivamente a manos del pueblo argentino”.