Con la mejora de su estado de salud, Pablo Grillo va a sumarse a la querella que ya integran sus padres y su hermano. Tal como anticipó la abogada de la Liga Argentina por los Derechos Humanos Claudia Cesaroni, se va a intentar que se investigue a toda la cadena de mando que actuó durante la represión del 12 de marzo en las inmediaciones del Congreso Nacional.
Pablo Grillo se sumó a sus padres y a su hermano como querellante en la causa en la que se investiga a los responsables del ataque que sufrió el 12 de marzo de 2025 cuando se encontraba trabajando como fotorreportero en las inmediaciones del Congreso Nacional, donde cubría una marcha protagonizada por trabajadores jubilados, pensionados y adultos mayores que fue ferozmente reprimida por un operativo policial comandado por la entonces ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich.
Pablo continúa con un lento proceso de recuperación de las heridas provocadas en su cabeza por el disparo directo del gendarme Héctor Guerrero que lo puso al borde de la muerte, pero su actual cuadro clínico le permite unirse a la querella, que según se supo va a pedir que la investigación penal se extienda a toda la cadena de mando, lo que debe conducir en tal caso hasta la propia Bullrich. Al respecto, la abogada que patrocina a la familia por la Liga Argentina de los Derechos Humanos, Claudia Cesaroni, sostuvo que la presentación no pudo hacerse desde un primer momento, ya que por entonces Pablo no estaba en condiciones de ser querellante, porque estaba peleando por su vida, pero conforme va mejorando su salud “y teniendo en cuenta que es el principal perjudicado por la acción criminal de Guerrero y de la cadena de mando de Gendarmería y el Ministerio de Seguridad, le propusimos que se presente como querellante, porque él es la víctima principal de este hecho”.
Lejos de hacerla reflexionar sobre lo criminal de su actitud, el transcurso de los meses parece endurecer más aún la postura de la ahora senadora Bullrich, quien volvió a justificar la represión de la que fue víctima el fotorreportero. “Las acciones correctas pueden tener consecuencias”, dijo con total cinismo la senadora en declaraciones públicas y también aseveró que no se trató de un caso de gatillo fácil, porque cuestionando las pruebas periciales, subrayó que Guerrero “tiró de manera correcta”. Ante esto la familia Grillo fue clara al calificar como de una “inmoralidad absoluta” a cada dicho de Bullrich.
Pero la buena noticia sigue siendo que la evolución de la salud de Pablo es favorable, algo que también puntualizaron sus familiares por medio de un comunicado en el que advierten que “el grito de justicia sigue intacto”, en un contexto en el que, pese a todo, la causa se encamina después de que la Sala II de la Cámara Federal confirmara el procesamiento del cabo Guerrero. Queda ahora por ver qué criterio sigue el Poder Judicial al momento de atender el pedido de que considere las responsabilidades que le caben en este caso a cada uno de los integrantes de la cadena de mando que actuó durante la represión desatada en esa jornada.
Recordemos que la Sala II de la Cámara Federal confirmó que fue el cabo Guerrero quien apuntó sobre la anatomía de Grillo, sabiendo que una granada de gas lacrimógeno dirigida al cuerpo puede provocar la muerte. Fue un fallo unánime el adoptado por el tribunal para confirmar el procesamiento de este gatillero de Bullrich, que quedó imputado por “lesiones gravísimas” y por “abuso de armas reiterado”, ya que hay registros que muestran que disparó al menos cinco veces más de la misma manera antirreglamentaria y letal.