El sábado, en la Ciudad de Buenos Aires, vecinos y organizaciones honraron la memoria de los trabajadores asesinados en aquel acto fundacional del Terrorismo de Estado a 107 años. El Partido Comunista fue uno de sus principales protagonistas y sumó su firma a una declaración conjunta que resalta el ejemplo de aquella gesta obrera para la actual coyuntura.
El sábado pasado por la tarde, en el barrio de San Cristóbal, organizaciones sociales, políticas y sindicales junto a vecinos de la zona se dieron cita en la Plaza Martín Fierro, donde estaban emplazados los Talleres de la Metalúrgica Vasena, para marchar hasta Parque Patricios en homenaje a los caídos durante la Semana Trágica, a 107 años del que representa uno de los episodios más criminales de los que fueron cometidos en la historia de nuestro país por la clase capitalista contra el movimiento obrero.
A comienzos del año1919, la huelga de los trabajadores de Vasena, que entre otras reivindicaciones exigía la reducción de la jornada laboral de 11 a 8 horas fue salvajemente reprimida por el gobierno radical de Hipólito Yrigoyen que apeló para ello a un operativo sin precedentes que incluyó a la Policía, el Ejército, la Marina y contó con el apoyo de patotas fascistas de la Liga Patriótica. Decenas de miles de efectivos de las fuerzas de seguridad, las fuerzas armadas y grupos paramilitares de ultraderecha, anticomunistas y antisemitas sitiaron la ciudad. Los muertos por la represión a los huelguistas y a los manifestantes que durante una semana entera expresaron su solidaridad de clase por numerosos barrios de la Capital se calculan en más de 700. Mientras que hubo entre dos mil y cuatro mil heridos y la cantidad de detenidos ascendió a la cifra de 55 mil. Toda esa lucha y esa sangre derramada logró finalmente la conquista de la reducción de la jornada laboral a 8 horas.
La represión se ensañó particularmente contra anarquistas y comunistas, que estuvieron al frente de la protesta y organizaron bloqueos de calles y barricadas e incendiaron patrulleros por el barrio de La Boca. También se desató un pogromo contra la comunidad judía de los barrios de Once y Villa Crespo, el primero de la historia contra los judíos fuera de Europa. El recientemente nacido Partido Comunista de la Argentina (aún denominado Partido Socialista Internacional) participó de lleno en las acciones antifascistas y en defensa de la clase, que tuvieron entre sus destacados activistas a Albino Arguelles, herrero del barrio de Pompeya y trabajador de Vasena, que un par de años después jugaría un papel activo junto a su camarada Antonio “el Gallego” Soto en los hechos de la Patagonia Rebelde y terminaría siendo fusilado el 17 de diciembre de 2021.
Como cada año, la movilización partió de la Plaza Martín Fierro, un espacio cargado de valor histórico ya que allí se conservan restos de los antiguos Talleres Vasena, epicentro de los acontecimientos ocurridos en enero de 1919. En ese lugar, referentes sindicales, sociales, políticos y vecinos se reunieron para rendir homenaje a las y los trabajadores que lucharon por mejores condiciones laborales y fueron víctimas de una brutal represión.

Durante la segunda semana de 1919, los trabajadores de Vasena, que llevaban a cabo una huelga para demandar mejores condiciones laborales, fueron masacrados en un hecho que representa uno de los primeros actos de Terrorismo de Estado, junto a los de la Patagonia Rebelde, que tuvo lugar dos años más tarde.
Así la cosas, durante la actividad que, entre otras organizaciones fue convocada por el Partido Comunista, se destacó que resulta relevante sostener viva la memoria colectiva, por lo cual y, más aún en este contexto, “hay que reafirmar la vigencia de los reclamos por trabajo digno, justicia social y derechos laborales”, al tiempo que se remarcó el papel que tiene el barrio de San Cristóbal como escenario fundamental de aquella gesta obrera y de la solidaridad y la rebelión popular que marcó un punto de inflexión para la historia argentina.
Durante la jornada también hubo expresiones culturales y se multiplicaron mensajes que instan a profundizar la unidad de las luchas actuales, en tanto que se reafirmó el compromiso de las organizaciones participantes con la Memoria, la Verdad y la Justicia, así como con la defensa de los derechos de los trabajadores.

Además del PC de Capital, y en particular de la militancia de Parque Patricios y las comunas 3 y 4, convocaron las dos CTA, la Asamblea Parque Patricios, la Asamblea Autoconvocada de Boedo, el Centro Cultural El Cántaro, la Multisectorial Parque Patricios, la Junta Histórica de Constitución, la Comisión de Derechos Humanos de la Villa 21/24, Escuela Libre de Constitución, Federación Libertaria Argentina y Cartoneras Independientes del Barrio Carlos Mugica. También lo hicieron la Escuela de la Memoria Insurgente, Acción Socialista Libertaria, Llamamiento Argentino Judío, Jubilados Autogestionados, Fortineras y Fortineros Memoriosos, MTL Carlos Chile y la Mesa Coordinadora Nacional de Jubilados y Pensionados de la República Argentina.
Por su parte, adhirieron la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro, el Consejo Consultivo de la Comuna 3, Organización Resistencia Anarquista de Buenos Aires, Asamblea de Barracas, Casa de la Cultura Com(p)adres del Horizonte, Asamblea Autoconvocada de Boedo, Unión de Mujeres de la Argentina, la Asociación de Taxistas de Capital y Asamblea Parque Patricios.
El documento
Las organizaciones que convocaron a la marcha y acto por el 107 aniversario de la Semana Trágica firmaron y leyeron el siguiente documento:
Durante enero de 1919, del 7 al 13, un conflicto gremial derivó en un estallido social.
La huelga en los Talleres Vasena había comenzado el 2 de diciembre de 1918. El pliego de reivindicaciones reclamaba:
● Jornadas de 8 horas de trabajo
● Aumentos salariales del 20 al 30%
● Horas extras con 50% de prima y 100% los domingos
● Supresión del trabajo a destajo
● Readmisión de despedidos
● Que no se tomaran represalias
La sede de la mencionada empresa, que era la principal metalúrgica del país, se encontraba en la actual Plaza Martín Fierro. Además, en la zona de Av. Alcorta y Pepirí existía un galpón para acopio de materiales. Muy cerca se hallaba la Sociedad de Resistencia de Metalúrgicos Unidos, que estaba adherida a la Federación Obrera Regional Argentina del 5º Congreso. La operatoria de los talleres incluía un transporte constante de materiales, entre la fábrica y los galpones, a lo largo de la calle Pepirí - 24 de Noviembre, en pleno barrio obrero.
El conflicto fue creciendo y la empresa contrató rompehuelgas que iban acompañados por matones armados y fuerzas policiales. Ante la oposición de los huelguistas comenzaron los enfrentamientos que derivaron en una feroz represión.
Cerca de aquí, a unas cuadras, el día 7 de enero se produjeron los primeros asesinatos de obreros y vecinos en manos de las fuerzas represivas estatales y la seguridad privada de la fábrica; la gente del barrio fue protagonista de los sucesos, sufriendo el ametrallamiento de casas y locales.
Luego del velorio de las víctimas en el local de Metalúrgicos, el Cortejo fúnebre se dirigió a pie, llevando los féretros a pulso y encabezado por el Comité Femenino. Al llegar al Cementerio de la Chacarita esta multitudinaria manifestación fue emboscada y masacrada.
En el barrio durante el desarrollo de los acontecimientos, tuvo lugar una lucha constante y extrema por el territorio. Los barrios del sur fueron el principal escenario de la conmoción.
La población actuó con métodos de acción directa, el conflicto se generalizó y a la huelga se sumaron los trabajadores portuarios y de otros sindicatos, transformándose en una huelga general.
Hubo barricadas y piquetes, comercios que cerraban, tranvías a los que se les impedía la circulación y hasta las niñeces se comprometieron con la rebelión, con la destacada participación de los “canillitas”, que decidieron sólo vender La Protesta y La Vanguardia.
Buenos Aires quedó irreconocible, como viviendo el comienzo de un tiempo nuevo, revolucionario y trascendente. La FORA del 5° Congreso alentó, promovió y le dio impulso al proceso. Fue un movimiento espontáneo que superó la relación de fuerzas existente.
La situación de la clase obrera era muy difícil: la carestía de la vida, las condiciones laborales precarias e insalubres y las largas jornadas de trabajo agobiaban a los sectores populares. El contexto nacional marcaba circunstancias apremiantes y el contexto internacional, dada la cercanía de la Revolución Rusa, iba en dirección de una tensión política y cultural. Las clases altas, atemorizadas por lo que estaba ocurriendo, reaccionaron orgánicamente con violencia.
Se considera el trienio rojo, en Argentina, a los acontecimientos que sucedieron de 1919 a 1922: La Semana Trágica, La Patagonia Rebelde y La Rebelión de la Forestal, todos sucedidos durante el gobierno constitucional de Hipólito Yrigoyen y que formaron un clima de insurgencia social que fue respondido con masacres y ultrajes. Como los del Pogromo de enero de 1919 contra la comunidad judía de Once y Villa Crespo, primero en América Latina.
El periodista Pinie Wald -entre otros- fue detenido, torturado y acusado de llevar adelante una conspiración internacional para establecer un régimen soviético. Él mismo fue quien luego denunciaría que: “Salvajes eran las manifestaciones de los 'niños bien' de la Liga Patriótica, que marchaban pidiendo la muerte de los maximalistas, los judíos y demás extranjeros.”
Mostrando que las clases altas en su virulencia repiten a lo largo de la historia acciones atroces. Hubo denuncias de torturas, vejaciones sexuales a mujeres, decenas de personas desaparecidas, miles heridas y asesinadas, más de 50.000 detenidos. Luego de más de cuarenta días de huelga y de una de las masacres más sangrientas de la historia latinoamericana, la empresa acepta la totalidad de los reclamos obreros.
A 107 años de la Semana Trágica, tenemos la convicción de que es necesaria la Memoria histórica para tener siempre presente las experiencias, las enseñanzas y el ejemplo de quienes nos precedieron en las luchas contra el sistema capitalista, imperialista y patriarcal. Éste no es sólo un sistema injusto, es un depredador de los recursos naturales y basa su existencia en la ganancia, el lucro, la explotación y la indigencia de las grandes mayorías. Las formas de dominación cada vez más sofisticadas, combinan la manipulación a través de los grandes medios de comunicación y de las redes, junto con una represión a nivel global nunca antes vista.
El imperialismo, de la mano de la OTAN, no duda en cometer genocidios contra pueblos enteros, como sucede en Gaza y en toda la Palestina ocupada por el estado de Israel. Estos crímenes de lesa humanidad ocurren ante la mirada cómplice de las Naciones Unidas.
En nuestra América Latina, esta alianza fascista, colonialista y criminal, propagandiza y apoya a gobiernos títeres como el de Argentina, para desangrar todos nuestros recursos naturales en un acto de colonialismo brutal y someternos a un genocidio por goteo con sus planes de miseria y represión, bloqueos económicos, amenazas de invasión, o como la reciente intervención armada en Venezuela.
La lucha siempre es de clases
La versión del capitalismo ultraliberal, neofascista y neocolonial que gobierna en nuestro país, quiere retrotraer nuestras vidas a principios del siglo XX, al mundo previo a los acontecimientos que hoy recordamos. El régimen de Milei, trata por todos los medios, decretos, complicidades en el Congreso y represión, reinstaurar una Argentina para beneficio de una minoría elitista y multimillonaria a costa del sufrimiento de las grandes mayorías. A las hijas y los hijos del pueblo, la clase proletaria, nos quieren imponer mayores niveles de pobreza y exclusión, con la eliminación de los derechos conquistados al calor de luchas como la de la Semana de Enero. Arman causas contra los movimientos sociales, persiguen a dirigentes y militantes populares, como sucede actualmente con las causas judiciales contra quienes denuncian la masacre en Gaza.
Con esta apología de los genocidios, los espacios de Memoria son sometidos al vaciamiento y avanzan los intentos de garantizar impunidad a los represores.
Del mismo modo, continúan los planes de exterminio contra los pueblos originarios: el hostigamiento, la represión, el despojo de sus tierras ancestrales, el encarcelamiento y el asesinato de sus integrantes a manos de sicarios del poder económico o por las fuerzas represivas del Estado.
A 107 años de la lucha obrera que hoy reivindicamos, estamos frente a un plan de aniquilamiento de los Derechos Humanos inalienables para la vida. La ley de presupuesto 2026 aprobada por La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y sectores del PJ tiene en su articulado el desfinanciamiento y el desmantelamiento de la Educación Pública, de la Ciencia, de la Tecnología y de la Previsión Social. Este presupuesto que promueve la comisión de delitos económicos contra el pueblo y una mayor transferencia del trabajo al capital, trae como corolario una Reforma Laboral cuyo objetivo es legitimar por ley la explotación aún más extrema y debilitar toda posibilidad de acción colectiva de la clase trabajadora. Es una profundización del decreto 70/23 y de la Ley Bases y una imposición de disciplinamiento social con la represión sistemática de todas las luchas (como sucede todos los miércoles cuando las fuerzas represivas del Estado reprimen al movimiento de jubiladas y jubilados). ¡Seremos como ellas y ellos que no cesan en su lucha pese a los gases y los bastonazos!
Estos son los mandatos de los Estados Unidos, de Israel, del FMI, del Banco Mundial y demás organismos internacionales criminales, que desde hace décadas desangran a los pueblos con deudas externas, golpes de Estado, invasiones, guerras, saqueos, genocidios y ecocidios.
En nuestro territorio, el gobierno de Jorge Macri con su “ciudad limpia” a la que hace referencia el actual jefe de la banda delincuencial que gobierna desde el 2007, nos retrotrae a la terminología usada por el nazismo. El gobierno porteño, la policía y el ente llamado Espacio Urbano persiguen, roban pertenencias y arman causas a cartoneros independientes, vendedoras y vendedores ambulantes, manteras y manteros, impidiéndoles la posibilidad de trabajar y sostener su vida.
Ante esta violencia estatal que nos arrasa, los casos de gatillo fácil van en aumento y se ataca a los trabajadores y trabajadoras de prensa. Las fuerzas represivas son alentadas y tienen el aval político, judicial y mediático de los sectores de poder para cometer estos crímenes contra el pueblo.
Ante este escenario tan brutal, la rebelión de los compañeros obreros de la Semana Trágica y del pueblo que adhirió solidariamente, nos convocan a defender cada derecho conquistado en una lucha sin tregua contra los históricos enemigos del proletariado. ¡El “Fuera Milei y su gobierno” no es una mera consigna, es una cuestión estratégica!

Compañeras y compañeros, ¡tenemos que dar vuelta la historia! El capitalismo es un fracaso, un sistema que no resuelve el hambre y la destrucción de la tierra que habitamos, sino que son su consecuencia.
Nos urge reconstruir los lazos solidarios en cada comunidad, tener la constancia de movilizarnos e ir plaza por plaza, barrio por barrio, casa por casa, escuela por escuela desarmando el discurso oficial y construyendo un poder popular que cambie de raíz nuestra sociedad. Nos merecemos una vida digna y plena.
La lucha sin tregua del movimiento de jubiladas y jubilados, de las trabajadoras y los trabajadores de la salud de los hospitales “Laura Bonaparte” y “Garraham”, de las familias y personas con discapacidad, de las trabajadoras y los trabajadores que resisten los despidos y los permanentes ataques, nos marcan el rumbo a seguir. Luchar siempre tiene sentido y es la estrategia empleada por la clase trabajadora para conquistar victorias.
¡No a la reforma laboral! Ni un minuto más de tregua al ajuste!
¡Basta de represión, violencia institucional y gatillo fácil! ¡Exigimos castigo a los ejecutores y responsables políticos!
¡Rechazamos el DNU 941/2025 que da rienda suelta a la SIDE para la vigilancia y persecución clandestinas de la militancia social, sindical y de la disidencia, autorizando la detención arbitraria convirtiéndola en una suerte de policía interna secreta!
¡Basta de persecución judicial a movimientos sociales, a luchadoras y luchadores!
¡Libertad a las presas y los presos políticos!
¡Basta de negacionismo! ¡Son 30.000!
¡Fuera el FMI¡ Desconocimiento de la deuda externa: ¡que la paguen quienes la tomaron!
¡Fuera yanquis de América Latina e ingleses de Malvinas!
¡Por la autodeterminación de los pueblos, No a la injerencia imperialista en Venezuela!
¡No al genocidio del pueblo palestino! ¡Palestina libre!
¡Solidaridad con todas las luchas!
¡La única lucha que se pierde es la que se abandona!
Compañeros y compañeras de la Semana de Enero de 1919, ¡Presentes, Ahora y Siempre! ¡Venceremos!