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Así lo denunció el Partido Comunista Peruano ante la denuncia de la Fiscal de la Nación, que puede llevar a la destitución de Pedro Castillo.

El Partido Comunista Peruano (PCP) denunció que en su país “está en marcha un golpe de Estado, planificado y financiado por la ultraderecha fascista, la mafia fujimontesinista y la narcopolítica, con el objetivo de burlar la voluntad popular y capturar el Poder Ejecutivo, valiéndose esta vez de la Fiscalía de la Nación y del Poder Judicial, instituciones cómplices en la violación reiterada de la Constitución de 1993 que dicen defender”.

De esta manera el PCP se refirió a la denuncia realizada ante el Congreso por la Fiscal de la Nación, Patricia Benavídez, contra el presidente Pedro Castillo, a quien acusa de encabezar una red de corrupción de lavado de activos y de concesión de contratos de obras públicas, que de acuerdo a esta versión, estaría integrada por familiares y dirigentes cercanos al mandatario.

La semana pasada, la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Legislativo comenzó el proceso de evaluación de la denuncia que también incluye a los ex ministros Juan Silva y Geiner Alvarado, algo que según se anticipó, puede llevar al menos dos semanas.

Se trata del sexto episodio de este tipo que sufre Castillo desde que asumió la Presidencia, hace apenas quince meses. Durante este período también se acumularon acusaciones contra parte de su familia.

Al respecto, el PCP, advirtió que la decisión de Benavides, es parte de una maniobra en la que interviene una “tenebrosa alianza” que coloca “al borde del abismo a la democracia, los derechos fundamentales y la tranquilidad pública” y denuncia a la fiscal de tener un pacto “con los golpistas del Congreso, con el propósito de desestabilizar el país, perturbar el orden interno, violar la Constitución y el estado de derecho”.

Pero también exigió que Castillo deslinde de forma transparente, su responsabilidad respecto a los hechos de los que lo acusa Benavides y que lo haga “mediante un mensaje a la nación”, así como que “reúna a representantes de las organizaciones sociales y populares, ubicándose al frente de la defensa de la democracia y del estado de derecho, poniéndose al lado de los trabajadores y el pueblo organizado, para derrotar a la ultraderecha y a sus aliados”.