Esto es lo que con claridad advirtió el Partido Comunista Palestino durante el aniversario del Día de la Tierra Palestina que “representa la resiliencia y la resistencia contra las políticas de ocupación y el colonialismo”.
El Partido Comunista Palestino (PCP) reafirmó “que la batalla por la tierra está lejos de terminar y, más bien, se intensifica a medida que la ocupación intensifica sus políticas de judaización, la expansión de los asentamientos y el afianzamiento de un régimen de apartheid contra nuestro pueblo en todas partes”. Lo hizo en el marco de la conmemoración del Día de la Tierra Palestina que “representa la resiliencia y la resistencia contra las políticas de ocupación y el colonialismo”.
La fecha recuerda la jornada del 30 de marzo de 1976, cuando el pueblo palestino en los territorios ocupados, se alzó contra los planes de confiscación de tierras, ante lo que el estado de Israel perpetró una brutal represión que dejó un saldo de “seis heroicos mártires que escribieron, con su sangre pura, un nuevo capítulo en la epopeya de la lucha nacional palestina”.
Pasaron 49 años y “la confiscación de tierras, el desplazamiento de residentes y los continuos ataques a lugares sagrados son una continuación del mismo enfoque fascista y criminal destinado a desarraigar al pueblo palestino de su patria”, lamenta el PCP y añade que este año el Día de la Tierra se conmemora “en medio de una agresión sionista sin precedentes, manifestada en el genocidio infligido a nuestro pueblo en Gaza”, pero también denuncia que “la maquinaria de guerra sionista continúa sus brutales masacres contra civiles niños, mujeres y ancianos, en un intento sistemático de desarraigar a nuestro pueblo y borrar su identidad nacional”.
Sobre esto da cuenta la destrucción generalizada de la infraestructura de la Franja de Gaza, los ataques contra civiles en sus hogares, hospitales y escuelas que constituyen un crimen de guerra, “que exige una acción internacional urgente para detener estas atrocidades y exigir responsabilidades a sus perpetradores”.
Asimismo, el PCD alerta que en Cisjordania, “la limpieza étnica y el desplazamiento forzado se intensifican, a medida que las fuerzas de ocupación fascistas lanzan feroces ataques contra los campos de refugiados de Nour Shams, Yenín y Tulkarem, en un intento por imponer una nueva realidad de despojo y exilio” y puntualiza que “ataques diarios, invasiones militares, asesinatos, arrestos y demoliciones de viviendas forman parte de la estrategia de la ocupación para reforzar su control colonial e imponer su voluntad mediante la fuerza bruta”.
Pero hace hincapié en que, ante estas situaciones, “como siempre, nuestro pueblo enfrenta estos crímenes con una resiliencia legendaria, demostrando una vez más que la voluntad de libertad es más fuerte que la ocupación”, al tiempo que hace hincapié en que “el enemigo debe saber que Palestina es inconquistable”.