De esta manera define a las Islas Malvinas Pablo Moren, quien es integrante de la Comuna Juana Azurduy, además de docente y militante del Partido Comunista. Y sostuvo que eso “debe ser más que un concepto, debe ser la clave de la militancia antiimperialista del pueblo argentino”.
Un nuevo dos de abril llega, con un gobierno nacional de ultraderecha sin rumbo alguno. Con una Vicepresidenta que reivindica a las fuerzas armadas y las violaciones de los derechos humanos que se dieron en las islas durante el conflicto. Con un Presidente y su Ministro de economía que negocia en secreto de espaldas a la población pero con la aprobación del senado un posible acuerdo con el Fondo Monetario Nacional el cual recibe el apoyo del Presidente de Francia Macron quien hoy está en su versión guerrerista y ávida de tierras raras o minerales importantes para las industria militar. En este marco el dos de Abril es un día para reflexionar el peligro en que se encuentra la vastedad del territorio argentino. La soberanía está en juego. El nuevo acuerdo impulsado por Milei, Caputo y La Libertad avanza desde sus Diputados, sus militantes y sus ciber militantes (trolls) con el fondo puede herir la soberanía argentina. Puede ser un acuerdo que deje de rodillas a la República Argentina, que dé vía libre al saqueo de minerales, que volvamos a ser una colonia en el siglo XXI.
De un Presidente que no sabe el nombre de uno de los integrantes del panteón nacional y Latinoamericanos de héroes independentistas como lo fue y es el General Don "José" de San Martín. Teniendo en cuenta que uno de sus principales asesores jóvenes dice alegremente: "Quien en la Argentina se tiene que hablar en forma cotidiana la lengua inglesa". De un gobierno Nacional cuya acción de gobierno primera fue habilitar la construcción de una base militar estadounidense en Tierra del Fuego de cara a la Antártida. Es poco o nada lo que podemos esperar en cuanto a la defensa de la soberanía de las Islas Malvinas usurpadas desde 1833 por el Reino Unido de la Gran Bretaña, es poco o nada lo que podemos proyectar sobre la Antártida, es poco o nada lo que podemos esperar al ver a efectivos de fuerzas armadas que en la Patagonia usando la bandera del Estado sionista genocida de Israel. Es poco o nada lo que podemos esperar al ver que los gobernadores de provincias con orillas al río Paraná hacen poco por la protección ambiental y la soberanía del río Paraná (salvo Buenos Aires). Es poco o nada lo que podemos esperar al ver a gobernadores como el de Rio Negro que entrega las aguas de su territorio a empresas israelies como Mekerot. Es poco o nada lo que podemos esperar al ver que las distintas agencias u organismos del Estado Nacional son vaciadas dejando un nulo o escaso radio de acción frente a contingencias ambientales como han sido los incendios en la comarca andina o el NEA o en las grandes inundaciones que se dieron como la de Bahía Blanca, estas agencias u organismos desfinanciados son de vital importancia a la hora de ejercer soberanía sobre el territorio pero no son las únicas ya que lo mismo podemos decir de aquellas agencias u organismos que llevan adelante el importante trabajo de la soberanía científica o el estudio de nuestro territorio que es de vital importancia.
Necesitamos volver a soñar, atrevernos a creer, confiar en nuestras fuerzas como pueblo y desarrollar soberanía. Para eso necesitamos un gobierno popular donde las fuerzas populares que tienen inserción real en los distintos espacios político territorial de nuestro pueblo: Organizaciones sociales, sindicatos, partidos, cuadros militantes en constantes formación política para crear un proyecto de gobierno con puntos bien definidos a seguir como lo puede ser: Crear una marina mercante para abastecer a las ciudades y pueblos próximos a las costas, volver a tener fuerzas de seguridad serias y respetuosas del pueblo trabajador para proteger el extenso mar argentino, pero sobre todo para marcar presencia en dicho mar donde se encuentran nuestras islas usurpadas por los británicos. repensar el uso de los ferrocarriles, repensar las agencias u organismos del Estado Nacional que den respuestas a los desafíos ambientales que el mundo de hoy nos exige en el mundo actual. Volver a impulsar el proyecto de Chávez de Fidel de la CELAC y el UNASUR que hacía que la ocupación británica por la fuerza se encarezca debido a que los buques o barcos que se dirijan a las islas no puedan usar los puertos de Nuestramérica.
Debemos volver a cuestionar fuertemente a aquellos que piensan que está bien que el ejército estadounidense vigile la cuenca del Paraná o que tengan una base en Neuquén o en Tierra del Fuego. Cuestionar, debatir fuertemente a aquellos que tienen como sueño privatizar todas las empresas públicas (empresas construidas durante años con al trabajo del pueblo trabajador que somos) o aquellos que cuestionan el plan aeroespacial que puso a nuestro país en el selecto club de países que tienen presencia en el espacio mediante satélites o aquellos que sueñan con la entrega del plan atómico argentino. Debemos crear un proyecto que defienda y que sea creador de soberanía como debe ser una empresa de alimentos estatal para que nuestro pueblo tenga la seguridad y la soberanía alimentaria, seguir defendiendo la soberanía educativa ante tanto anhelo de que la educación sea considerada un servicio y no un derecho. Necesitamos ser claros entre nosotros y ante la militancia de las organizaciones del campo popular como pueblo y darnos cuenta que hay dos posiciones en la actualidad los que defendemos la soberanía argentina con un proyecto de integración latinoamericana y aquellos que sueñan con volver a ser colonia.
Por eso las Malvinas fueron, son y serán argentinas, debe ser más allá de un concepto, debe ser la clave de la militancia anti imperialista del pueblo argentino.