El oficialismo tuvo que resignar en Senadores los dos capítulos que constituían el núcleo central del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada: la eliminación de la Ley de Tierras y la desregulacióin de la Ley de Manejo del Fuego. Toda deshilachada, aunque manteniendo las reformas que habilitan desalojos exprés y cercenan la capacidad del Estado para expropiar empresas, la propuesta normativa pasó a Diputados. Feroz represión en Ciudad de Buenos Aires. “Parece que la gente se comienza a despertar y por eso también responden con tanta represión”, reflexionó la Presidenta de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, Iris Pereyra de Avellaneda.
La jornada de ayer dejó tres fotografías muy claras. Por un lado, la del gobierno que tuvo que bajar los dos puntos nodales de su llamado proyecto de ley de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada”. Por otro, la de la brutal represión que desató en Ciudad de Buenos Aires el operativo montado por la Ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Este operativo conjunto entre las fuerzas de seguridad de Nación y CABA se extendió hasta pasada la medianoche, con un saldo de más de 1.500 heridos por los gases lacrimógenos y pimienta, así como por disparos de goma y palazos. El ensañamiento se dirigió también, como ya es una costumbre de estos despliegues represivos coordinados entre el mileísmo y el macrismo en inmediaciones del Congreso, contra trabajadores de prensa. Al cierre de esta edición todavía había, al menos, una cifra de dieciocho personas detenidas en la cacería de anoche que no habían recuperado su libertad, de acuerdo a los datos preliminares que suministró hoy la Comisión por la Memoria de la Provincia de Buenos Aires.
Pero la postal más relevante y esperanzadora de la jornada es la de la impresionante movilización popular que recorrió las principales ciudades del país y que fue un correlato de una tarea militante que, desde abajo, viene construyéndose desde hace varias semanas y bajo diferentes modalidades con la finalidad de visibilizar y concientizar acerca de la letalidad que tiene para la soberanía, el medioambiente y la vida de los argentinos esta iniciativa pergeñada por el ministro desregulador, Federico Sturzenegger.
Con este marco sesionó el Senado, donde el oficialismo tuvo que bajar en la previa el capítulo por el que pretendía modificar la Ley de Tierras para profundizar la extranjerización de nuestro territorio nacional y, sobre la marcha, al ver que no le alcanzaban los votos, el referente a la reforma de la Ley de Manejo del Fuego, con el que buscaba que, tras ser incendiadas, se pudieran comercializar superficies enteras de bosques nativos y humedales. De todos modos, sí tuvo luz verde con 37 votos a favor y 33 en contra, el apartado del proyecto (o lo que terminó quedando de él) que autoriza y fomenta los desalojos exprés de personas que alquilen viviendas y que, por otro lado, le pone al Estado nuevas restricciones para poder avanzar en expropiaciones de empresas y propiedades privadas.
Queda claro que la lucha sigue, ahora en mejores condiciones a partir de este importante impulso en las calles, de cara al tratamiento en Diputados. Pero también, pese a la media sanción que obtuvo el proyecto (desmembrado), que la movilización popular que se gestó ayer, y que fue creciendo desde el pie con múltiples iniciativas soberanistas en las semanas previas, evitó que se profundizara la venta de la Patria. Y eso no es poca cosa.
Como sucedió en todo el país, ante el Congreso Nacional se dieron cita el Partido Comunista, La Fede, el Movimiento Territorial Liberación, la CoNAT y el MJL, como así también la Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH), que hizo público su “enérgico repudio a la represión desatada contra manifestantes y trabajadores de prensa que ejercían su derecho a protestar y a informar”, al tiempo que fue clara cuando hizo hincapié en exigir “la inmediata libertad de todos los detenidos y el cese de la violencia represiva contra quienes se movilizan en defensa de sus derechos”.
Mientras que, al respecto, el PC subrayó que resulta preciso “sacar a esta banda de cipayos y delincuentes que gobierna para los ricos y el imperialismo” y tras sostener que “el reclamo del pueblo unido logró que el gobierno retirara de su proyecto entreguista la venta de tierras a capitales extranjeros, la lucha sigue para repudiar y voltear por completo el engendro mileísta que denominan ‘Inviolabilidad de la Propiedad Privada’”, ya que “mientras Milei siga en la Rosada, la Patria sigue estando en peligro”. Por lo cual instó a militar para que la bronca que viene desde abajo se transforme en “rebeldía popular y alternativa política para la liberación”.
“Una represión tremenda”
Resulta evidente que ejecutar actos de represión masiva contra el pueblo forma parte del decálogo de la clase capitalista que, ahora mismo, gobierna en Argentina por medio de la Presidencia Milei, pero no es menos cierto que la desplegada ayer en Ciudad de Buenos Aires representa una vuelta más de rosca y que, en ese sentido, resultaría ingenuo soslayar que se produjo a poco de tres episodios tan graves como elocuentes que la enmarcan.
A principios de marzo y rodeado por sus vasallos de al sur del Río Bravo, entre ellos Javier Milei, durante un encuentro realizado en Florida, Donald Trump, lanzaba el “Escudo de las Américas”, un esquema por el que Washington busca, ni más ni menos, que coordinar bajo su égida esfuerzos de las fuerzas militares, policiales y del aparato de Inteligencia de lo que Estados Unidos considera su patio trasero, “para combatir el narcotráfico, el crimen organizado transnacional, los cárteles y la migración masiva irregular y contener la influencia de potencias extraregionales como China”.
En esa misma línea, hace tres semanas, Marco Rubio, encabezó en Washington la “Cumbre contra el Terrorismo Político y la Extrema Izquierda”, que contó con la presencia del canciller aegentino, Pablo Quirno, y en la que convocó a una suerte de guerra santa contra todo lo que se oponga a la hegemonía estadounidense. “Pueden llamarse anticapitalistas, antiimperialistas, comunistas, anarquistas o marxistas, pero su naturaleza fundamental es siempre la misma: un resentimiento ponzoñoso, disfrazado con el lenguaje de la igualdad, la justicia y la liberación”, aseveró el Secretario de Estado yanqui.
Ni lerdo ni perezoso a la hora de hacer los deberes que le manda Trump, pocos días atrás, Milei repitió prácticamente de manera literal lo expresado hace medio siglo por Jorge Rafael Videla, cuando sostuvo que “la gente tiene que estar al tanto de que la estrategia de Gramsci de tomar la educación, de tomar los medios de comunicación, de tomar la cultura y el Estado, pasó a una etapa 2.0” . (…) “Y hoy tenés terroristas disfrazados de estudiantes, de periodistas, de profesores, de investigadores”.
Estos episodios son apenas tres ladrillos de una construcción sumamente peligrosa que se viene levantando en nuestra región, enmarcada en la “batalla cultural” que despliega un neofascismo alineado por completo a los intereses imperialistas de EEUU. De esa forma, la ultraderecha pretende darle sustento simbólico a la nueva ronda de depredación y saqueo que le impone al Imperio el actual momento de la crisis que atraviesa el sistema capitalista. Entonces, resulta más evidente por qué un gobierno títere como el de Milei pretende profundizar la entrega de soberanía por medio de instrumentos como los previstos en su proyecto de ley de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, pero también por qué redobla la crueldad de una represión que sólo encuentra razón de ser en el sentido aleccionador que pretende tener para intentar desalentar la resistencia.
“La represión fue tremenda”, lamentó la Presidenta de la LADH, Iris Pereyra de Avellaneda, y apuntó sus dardos contra Victoria Villarruel, quien ante la ausencia de Milei en el país estaba a cargo del Ejecutivo. “Siempre se presta a esto y ha sido una de las promotoras para que la represión de ayer fuera tan terrible”, señaló en alusión a quien es la más entusiasta reivindicadora de la última dictadura genocida y vendepatria que, por meros cálculos políticos-electorales en la interna pública que mantiene con Milei, busca presentarse ahora como abanderada de la patria.
Asimismo, Iris subrayó que “desde hace bastante la gente ya está podrida de tanta miseria y de que se esté vendiendo el país, por eso la bronca se viene juntando”. En este aspecto, puntualizó que “parece que la gente se comienza a despertar y por eso también responden con tanta represión...les pegan a los periodistas y disparan a los ojos”. A la vez, advirtió sobre la pasividad que mantiene buena parte del esquema de representación política “porque la mayoría de la oposición no se mueve, no dicen nada, y así se le deja todo servido para que Milei pueda avanzar y hasta tenga posibilidades de ganar de nuevo el año que viene”.
De todas maneras, la Presidenta de la LADH, destacó que haya sido la presión popular la que consiguió que “se sacaran dos de los artículos que tenía el proyecto”, ya que “fue michísima gente la que se manifestó en todos lados”. E insistió: “parece que estamos despertando”. En tanto que recordó que “ahora Milei nos trata a todos de terroristas y eso es muy peligroso”.
Después de remarcar que “tenemos que construir unidad, porque este gobierno sólo nos da como respuesta más hambre y represión”, concluyó que “esto es una dictadura encubierta”. Por lo que llamó a “seguir resistiendo y a construir una alternativa, luchando por el poder popular”.