Mientras el gobierno nacional busca culpar a la población mapuche, el pueblo y las organizaciones de El Bolsón enfrentan a las llamas pero también a la desidia gubernamental. “Asistimos a las brigadas y a las familias con herramientas, equipamiento, viandas, botiquines y todo aquello que es preciso para llevar a cabo esta tarea que no da tregua”, sostuvo el militante del PC de esta ciudad patagónica Fabián Vera, desde la primera línea de las labores solidarias.
“Todo suma y todo es necesario”, dijo desde el Partido Comunista Fabián Vera, quien vive en El Bolsón y desde hace varias jornadas es uno de los vecinos que tomaron a cargo la tarea comunitaria de defender la zona de los incendios que, como cada año para esta época, son favorecidos por la falta de previsión y la desidia gubernamental. “La cosa es día a día, la lluvia aplacó un poco la situación pero quedan focos activos y los brigadistas no descansan”, sostuvo Vera, que es uno de los trabajadores del centro comunitario del barrio Primavera de esta ciudad rionegrina, que se viene desempeñando en uno de los puntos estratégicos cercanos a los principales focos.
“Asistimos a las brigadas y a las familias con herramientas, equipamiento, viandas, botiquines y todo aquello que es preciso para llevar a cabo esta tarea que no da tregua”, explicó y añadió que durante esta semana “nos están llegando demandas de personas que han perdido sus casas y que también precisan alimento para sus animales, por lo que además estamos tratando de gestionar eso”.
Pero la tarea no se agota ahí, ya que estos equipos también deben montar guardia, siempre atentos ante la posibilidad de que se reavive cualquier foco, por lo cual “aunque estamos agotados y la mayoría casi sin dormir, mantenemos firme la voluntad de defender cada puesto ante cualquier eventualidad”, tal como lo hacen en el puesto sanitario donde se atienden básicamente curaciones de quemaduras al que se sumaron voluntarios médicos generalistas y otros del servicio de salud mental.
Esta imprescindible labor se realiza desde un fuerte compromiso militante rodeado de la solidaridad popular. El CIC Primavera fue abierto hace veinte años como parte del despliegue territorial del ex Ministerio de Desarrollo Social. Hoy, con financiamiento recortado y salarios a la baja, su labor se sostiene gracias a la conciencia de clase que demuestran sus trabajadores en esta coyuntura, poniendo el cuerpo en una emergencia que, lamentablemente, nada tiene de extraordinaria ya que se repite año a año; pero que en las actuales condiciones generadas por las políticas de un gobierno nacional dispuesto a reducir al máximo (si no a terminar del todo) con el rol social del Estado, se vuelve aún más grave y difícil de enfrentar.
Pese a esto, Vera se muestra optimista, una característica que resulta fundamental templar en la lucha mientras más adversas son las condiciones en las que se desarrolla. Tal como se hizo el año pasado, para cuando se entre en la etapa de la reconstrucción, “ya se está haciendo un relevamiento de las familias afectadas en un territorio que es bastante amplio”, anticipó. Se trata de un trabajo que es arduo y que los vecinos llevan a cabo “con una nula presencia institucional provincial y nacional”, dejó en claro el militante comunista.
Todo este despliegue fue posible, comentó, porque a partir de la experiencia acumulada durante los incendios del año pasado, “junto a otros espacios venimos articulando desde antes que llegara el verano con organizaciones con las que ya trabajamos a pleno durante 2025, con las que ya planificamos previendo el panorama que lamentablemente vuelve a repetirse”, algo que facilitó “que se pudiera generar un criterio común que permitió dar una respuesta rápida y adecuada con los escasos recursos que disponemos”.
Como ya hemos publicado esta semana en Nuestra Propuesta, el Centro Comunitario Primavera está recibiendo aportes para destinar a donaciones que permitan paliar las consecuencias de otro incendio previsible. Las mismas pueden efectuarse al alias cicporincendios2026 (a nombre de Ornela Tarantino).

En medio de este escenario, desde los gobierno nacional y chubutense se vuelve agitar el fantasma de que los incendios fueron provocados por miembro de la comunidad mapuche. Durante esta semana, públicamente el fiscal jefe de Lago Puelo, Carlos Díaz Mayer, desmintió tal versión. “Se dicen en los medios un montón de cosas que no están en la realidad objetiva de la causa”, sostuvo el fiscal. Aunque en los hechos, la presión política pudo más y no se privó de ordenar allanamientos en la localidad chubutense de Puerto Patriada, más precisamente en casas de miembros de la comunidad Pulgar Huentuquidel, a quienes, paradójicamente se los acusa de incendiar sus propias viviendas.
“Por aquí estuvieron Diego Santilli (Ministro del Interior) y el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, dando una conferencia de prensa junto al intendente local (Bruno Pogliano), los tres en línea con la versión de poner en la mira a las comunidades mapuche como responsables de los incendios”, indicó el militante del PC de El Bolsón y trabajador del centro Primavera y puntualizó que “eso no nos sorprende para nada”. Y contó que como parte de las intensas tareas cotidianas “hemos articulado con comunidades mapuche de la zona, donde estamos teniendo todas las medidas de cuidado, comunidades que están en el territorio afectado y que tienen nuestra misma preocupación y a las que se las acusa injustamente”.