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Marruecos vive horas terribles después de que un terremoto de magnitud 6,8 dejara un saldo de 2.862 muertos y 2.562 heridos.

Organizaciones de Derechos Humanos advirtieron sobre la situación que atraviesa Marruecos a raíz del terremoto de magnitud 6,8 que tuvo su epicentro a diez kilómetros de Adassil y que, hasta ahora, dejó un saldo de 2.862 muertos y 2.562 heridos de acuerdo a la Cruz Roja. Pero también posaron la mirada sobre la actitud que estas circunstancias tiene el titular de la dinastía alauí, quien además es el hombre más rico de este país, a quien el seísmo no afectó demasiado ya que el 8 de septiembre a las 18 horas estaba, como buena parte del año, en el palacete tasado en alrededor de ochenta millones de euros que posee en una exclusiva zona de París. Pero esa no es la única propiedad que Mohamed VI de Marruecos posee en Francia. También tiene un castillo en Betz, que está construido sobre un predio de setenta hectáreas.

Así las cosas, mientras ajusta y exige esfuerzos a los marroquíes y reprime al pueblo saharaui, Mohamed VI no se priva de hacer negocios con su socio el rey Felipe de España y vive una vida de lujos, lejos de Marruecos donde las personas de pie padecen las con secuencias del peor terremoto registrado en la historia reciente del país.

Mohamed VI de Marruecos tardó casi un día en reaccionar y, recién entonces, volvió a Rabat para presidir una reunión de emergencia que convocó a representantes de los poderes del Estado, donde se intentó trazar un plan tendiente a coordinar la ayuda a los damnificados por el seísmo.

Va quedando claro que Mohamed VI les sale caro a los marroquíes. El Estado asigna 250 millones de euros anuales a la familia real, pese a que de acuerdo a datos de 2015 que son los últimos que se hicieron públicos, el monarca poseía una fortuna estimada en cinco mil millones de dólares, tal como lo reveló la revista Forbes que lo colocó como el hombre más rico de Marruecos y el quinto del continente africano.

Su patrimonio reconocido incluye una docena de palacios dentro del territorio marroquí, todos en funcionamiento y con 1.100 sirvientes preparados para atenderlo en cualquier momento, para lo que el Estado destina alrededor de un millón de euros al día. Pero también se permite algunos caprichos: tiene uno de los diez yates de vela más grandes del mundo, el Badis 1 que está valuado en casi cien millones de euros. Y esta lista incluye relojes, alrededor de seiscientos autos de alta gama y de colección que casi nunca los conduce y tres aviones: un Boeing 737, un Boeing 747 y un Hércules C-130 que cuenta con un sistema antimisiles israelí.