Así lo advirtió la secretaria general de la Junta Interna de ATE del Ministerio de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Agustina Oviedo, al hacer pública la solidaridad de los estatales bonaerenses con sus pares nacionales.
Para comenzar abril el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, decidió impugnar la lista de delegados gremiales en su cartera y argumentó que lo hizo para combatir “a la casta”, pero también lo hizo en un contexto en el que ATE se viene plantando, frente al fuerte recorte que esa cartera lleva a cabo sobre los fondos que debe destinar al mantenimiento de los sitios de memoria, fundamentalmente al que funciona en el edificio y predio de la ex Esma donde los trabajadores realizan un paro por tiempo indeterminado.
Esta decisión de Cúneo Libarona se suma a otras barbaridades que desde hace más de catorce meses viene perpetrando el gobierno que integra. Entre las últimas, aparece lo que se dio a conocer por medio del Boletín Oficial de hace dos semanas, que es el pago de un bono adicional a los jefes de áreas estatales que ajusten el presupuesto a través del despido de personal.
Con este telón de fondo, la semana pasada ATE volvió a parar y a movilizar al tiempo que adelantó que va a llevar adelante una huelga por 36 horas durante el 9 y 10 de este mes, pero también realiza vigilias en diferentes dependencias del Estado nacional, ante el inminente peligro de que la Presidencia Milei avance con despidos que afecten a los cincuenta mil trabajadores cuyos contratos finalizaron el 31 de marzo. Ante esto, ATE exigió que la renovación “automática y anual de la totalidad de los vínculos laborales”.
Agustina Oviedo integra las filas de La Fede, pero además es secretaria general de la Junta Interna de ATE del Ministerio de Gobierno de la provincia de Buenos Aires y destaca que “desde hace tiempo venimos articulando con trabajadores del Estado Nacional que nos comentan acerca de su situación como para que podamos acompañar las medidas que toman en ese contexto de persecución política que están teniendo y del vaciamiento del Estado Nacional”.
Por eso es que la semana pasada acompañaron la medida de fuerza determinada por ATE Nacional, participando de una radio abierta que hicieron trabajadores de dependencias que el Estado Nacional posee en la capital bonaerense. En este contexto, Agustina Oviedo criticó la decisión del gobierno nacional de ofrecer un incentivo a los jefes de área que ajusten echando trabajadores. “Esto es una especie de premio para los funcionarios que despidan trabajadores, una retribución para quienes estén dispuestos a acompañar este achique del Estado que implica echar laburantes y lo hacen porque los funcionarios, en algunos casos, no se quieren hacer cargo de esa reducción porque son los que después tiene que dar la cara”.
Con este telón de fondo, “las medidas que estuvimos haciendo la semana pasada fueron sirviendo, al menos por ahora, para que esto se vaya frenando pero todavía sigue latente la amenaza que pesa sobre cincuenta mil trabajadores del Estado Nacional que pueden ser despedidos”, por lo que en un plenario llevado a cabo el viernes pasado, los estatales de la provincia decidieron adherir al paro convocado por ATE Nacional para los días 9 y 10, pero asimismo movilizar el miércoles 9 junto a los jubilados.
Así las cosas, mientras la Presidencia Milei amenaza con una nueva ronda de despidos, se apresta a volver a endeudar a los argentinos con el FMI y lo hace con el aval de la mayoría de diputados que le firmó un cheque en blanco al aceptar el DNU 179/25, que no especifica cuánto será la tasa que se va a tener que pagar y ni siquiera el monto del endeudamiento, pero tampoco en qué condiciones se piensa acordar con el Fondo. Pero lo que sí está claro es que el resultado inmediato va a ser más ajuste.
“El acuerdo con el FMI viene de vuelta a ponernos más condiciones con respecto a las políticas de empleo internas en el Estado Nacional, pero también en las partidas que les corresponden a las provincias para poder mantenerse”, advirtió Agustina Oviedo, quien sin dudarlo recalco que asimismo “condiciona a la totalidad de la clase trabajadora y no sólo a los estatales nacionales, provinciales y municipales”.
Porque, puntualizó, esta nueva vuelta de rosca del ajuste “va a venir de la mano de nuestros salarios, pero también con aumento de tarifas lo que va a volver a volver a poner en evidencia la política de transferencia que ya se viene produciendo desde el sueldo de los trabajadores hacia los poderes económicos…porque el ajuste siempre se le hace pagar a la clase trabajadora”.