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Política
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Crece la cantidad de casos de contagios y muertes entre los trabajadores de las escuelas de la Ciudad a las que ni siquiera se les provee alcohol y barbijos.

Con la muerte de Ramón Nuñez, quien era responsable de mantenimiento en el colegio León XIII, ya suman quince los trabajadores de la educación de la Ciudad de Buenos Aires fallecidos por Covid-19, desde que la Jefatura de Gobierno decidió que se retome la presencialidad en el dictado de clases, pese a que lo desaconsejaba todo el arco de especialistas en lo inherente a la pandemia.
Así las cosas y sobre el final de una semana en la que se catapultaron los casos registrados de contagio y de muertes por coronavirus, se dejó trascender que Horacio Rodríguez Larreta avanzaría en la adopción de mayores restricciones en consonancia con lo que viene planteando La Rosada desde el DNU 241.
Como se recordará, por oponerse al DNU 241, el ejecutivo de la Ciudad fue a la Corte Suprema que atendió su postura en lo inherente a la presencialidad en el dictado de clases durante el periodo que fue del 19 al 30 de abril.
Por esos días, el secretario adjunto de UTE-Ctera, Eduardo López, denunciaba que ya por entonces había 10.763 contagios en las escuelas desde que el ejecutivo de la Ciudad decidió la vuelta a la presencialidad. “¿Los cinco cortesanos siguen escondidos en sus mansiones sentenciando por zoom que en las escuelas no hay contagios?”, preguntaba entonces.
Por su parte, desde La Violeta, se sigue reclamando que se garantice la vacunación de los docentes y auxiliares, como condición indispensable para pensar en implementar la presencialidad y se desuncia que “Larreta apuesta a vacunar al sector mayoritario de sus votantes”, por lo que los trabajadores de la educación, no son la prioridad “y esto es algo que ya viene demostrando”.
Mientras tanto los trabajadores de la Educación, vienen llevando a cabo medidas de fuerza en medio de una constante campaña de hostigamiento perpetrada por las autoridades educativas locales, que coadyuva con otra que desde las bocas de expendio de los principales conglomerados massmediáticos, pretenden deslegitimar su lucha.

Cooperadoras

Con ese telón de fondo, esta semana, UTE Capital y Ctera presentaron ante el Juzgado Contencioso Administrativo 10 del fuero federal, una medida cautelar para que el Gobierno de la Ciudad cumpla con el “semáforo epidemiológico” que dispuso el Consejo Federal de Educación y suspenda las clases presenciales, debido a la elevada cantidad de contagios de coronavirus que hay en el distrito.
Cabe recalcar que la resolución del cuerpo donde tienen representación todas las jurisdicciones es de carácter vinculante. “El Gobierno de la Ciudad incumple con el semáforo epidemiológico resuelto en el Consejo, que se basa en la cantidad de camas ocupadas, la suba y baja de la curva de contagios y, fundamentalmente, en la cantidad de contagios por cada cien mil habitantes durante los últimos catorce días”, recordaba López.
Pero al tiempo que obliga a trabajadores de la educación y alumnos a exponerse a la posibilidad bastante cierta de contagiarse, el ejecutivo de la Ciudad los deja sin elementos fundamentales para la mínima protección, ya que transfirió a las cooperadoras escolares la responsabilidad de adquirir alcohol y barbijos.
Ante esto las comisiones directivas de más de medio centenar de cooperadoras, se pronunciaron para recordar que, entre otras cosas, la provisión de alcohol y barbijos para las escuelas es de exclusiva responsabilidad del Ministerio de Educación de la Ciudad.