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Política
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Tras la conmoción social por el asesinato de un niño que quedó en medio una balacera narco acontecida en Rosario y cuando la derecha toma el asunto para bolsonarizar la política, el presidente anunció una batería de disposiciones dirigidas, en principio, a contener la situación. Para Norberto Galiotti, del PC rosarino, las medidas son “desacertadas”, “temerarias”, “oportunistas” y no resuelven el problema.

“Es una respuesta al estilo Bullrich” dijo, sin titubeos, Norberto Champa Galiotti, secretario del Partido Comunista de Rosario, luego de que el presidente de la Nación, Alberto Fernández, anunciara ayer una batería de medidas para “desarticular las organizaciones del crimen” en Rosario que contemplan, entre otras cuestiones, la movilización del Ejército con el propósito de participar en la urbanización de barrios populares.

Al respecto, el dirigente del PC recordó que “hablamos de un Ejército que aún mantiene vivas las consignas de 1976, que no bajó ninguna de sus banderas y que reivindicó junto al gobierno de Macri el terrorismo de Estado”. Por ello, manifestó que “son anuncios preocupantes porque lesionan la memoria de nuestro pueblo” ya que “el último decreto que involucró a las Fuerzas Armadas -sin contar cuando inició la pandemia- fue firmado por Isabel Martínez de Perón, Carlos Ruckauf e Ítalo Luder y tuvo como una de sus consecuencias el inicio del terrorismo de Estado, con el argumento de combatir a la subversión”.

Los anuncios anticiparon también el envío de 1.400 efectivos de las distintas fuerzas federales, con el propósito de recuperar el control territorial de las zonas más afectadas. Sin embargo, consideró Galiotti, “el problema no se resuelve mediante una declaración de guerra, por el contrario, todo esto empeora la situación”. Y cuestionó: “¿cómo se resuelve el dominio territorial en una provincia en la que es la propia policía la que controla el territorio?”. Además, después de recordar que “el narcotráfico circula por el Río Paraná”, fue claro cuando preguntó “¿quién controla el comercio en los puertos?”.

Por eso, dadas las circunstancias, calificó a los anuncios como “una respuesta al estilo de Patricia Bullrich y claramente electoralista, oportunista, que apunta a quitarle un caballito de batalla a la derecha de la peor manera, que es implementando sus propuestas”.

Si se tiene en cuenta la compleja trama de la organización mafiosa y delictiva en la provincia de Santa Fe, “nos podemos dar cuenta que no se resuelve nada de esto con más efectivos”, dijo y ejemplificó: “viendo lo que sucede en México, en Ciudad Juárez o Sinaloa, la militarización del conflicto culmina de modo irremediable en masacres populares”. Además, “es un gran negocio para el complejo armamentístico industrial de EE.UU., que de este modo encuentra las condiciones para vender sus armas a uno y otro, al Estado y a los que organizan el narcotráfico”.

Frente a la desorientación del gobierno nacional, la declinación del gobierno santafesino y las propuestas militaristas de la derecha, los comunistas tienen propuestas concretas para enfrentar la situación. Entre ellas, enumeró Galiotti, “hace tiempo que insistimos que hay que crear una nueva instancia judicial federal, para investigar cómo y quiénes lavan el dinero”.

En ese sentido, valoró el trabajo que fue desarrollado por Marcelo Saín cuando fue ministro de Seguridad de Santa Fe y recordó que tuvo que salir del gabinete del Frente de Todos porque se decidió a combatir el problema de raíz, al investigar a las fuerzas de seguridad, al Poder Judicial y al económico, pero también a los socios políticos del narcotráfico.

Asimismo, explicó que “una medida posible es la implementación de una gran campaña pedagógica y cultural en escuelas, clubes, centros culturales, iglesias, partidos, movimientos sociales, teatros y puertos, dirigida a confrontar la cultura mafiosa que colonizó la ciudad”. Y concluyó haciendo hincapié en que “el hecho mafioso no se contiene sólo con políticas de seguridad”.