Siete años después sigue vigente el Ni una Menos

Política
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Se llevaron a cabo movilizaciones en las principales ciudades del país. “Si la Justicia es racista, clasista y patriarcal es muy difícil que se puedan garantizar los derechos que les corresponden a las mujeres y a las diversidades”, alertó la secretaria de Género del Partido Comunista, Solana López y reclamó una “reforma feminista de la Justicia”.

“La principal deuda es con nosotras y no con el FMI”, recalcó la secretaria de Género del Partido Comunista, Solana López, al fijar la postura del PC y de la Corriente Nacional Lohana Berkins durante la jornada del Ni Una Menos que el viernes pasado recorrió el país y puntualizó que la relación con el Fondo “condiciona las políticas públicas que se llevan adelante, los presupuestos y estructura del Estado para establecer herramientas que sean eficaces para la lucha contra la violencia de género”.

El epicentro de la jornada fue la Ciudad de Buenos Aires y ahí el PC, La Fede y La Lohana Berkinns, se movilizaron junto a las columnas del Bloque Sindical, el Frente de Todos y el Bloque Ni una Menos que con otras organizaciones construyeron la declaración que se hizo pública en la oportunidad.

En este contexto, Solana López reclamó una “reforma feminista de la Justicia” ya que, argumentó, “si la Justicia es racista, clasista y patriarcal es muy difícil que se puedan garantizar los derechos que les corresponden a las mujeres y a las diversidades”.

Asimismo, la referente de la Corriente Lohana Berkins, denunció la falta de respuestas positivas del Poder Judicial en el caso del femicidio de Florencia Gómez Pouillastrou, que fue perpetrado el 12 de octubre de 202 en la localidad santafesina de San Jorge.

Cabe citar que a 18 meses del crimen, la investigación se encuentra paralizada y, pese a esto, el fiscal de la causa, Omar De Pedro, nunca aceptó la incorporación del PC como querellante en la investigación y de este modo obturó la posibilidad de que se amplíen las líneas de la pesquisa judicial que hasta ahora condujeron a un callejón sin salida.

“Pedimos justicia por Florencia”, reclamó Solana López y aseveró que “la justicia patriarcal ha sido la que no avanzó en la investigación”, tras lo que sostuvo que el de Florencia Gómez tiene “la condición de crimen político” y fustigó las líneas de investigación que “pusieron en tela de juicio a la víctima sin ir más allá, sin hacer nunca hincapié en el papel político de Florencia que tenía un reconocimiento público por su lucha feminista desde donde contuvo a muchas mujeres víctimas de violencia de género”.

 

Derechos y lucha

 

“Una cosa es ver cómo fuimos conquistando derechos y reivindicar la lucha, pero otra es pensar que todo lo conquistado es suficiente”, advirtió Solana López y recordó que todavía no se acaba de implementar debidamente la Ley 27.610 que establece el derecho a decidir y acceder a la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana catorce del proceso de gestación.

Pero también que el sistema sanitario de gestión pública y estatal, “en muchos lados, carece de condiciones necesarias para llevar adelante la práctica que prevé la Ley IVE”, al tiempo que “hay provincias que todavía no han adherido” a la Ley 27.636 de Promoción del Acceso al Empleo Formal para personas Travestis, Transexuales y Transgénero “Diana Sacayán-Lohana Berkins”.

Por lo que, sin dudarlo, hizo hincapié en que “todavía hay muchas cuentas pendientes por parte del Estado, en lo que hace a derechos que se creen ya conquistados”.

Y, por tal motivo, resaltó que “el movimiento feminista popular, debe dar saltos de calidad en sus niveles de politización y encarnar un proyecto político de carácter popular”, porque “sin un grado de popularización y politización, es muy difícil que eso pueda tributar en poder sostener las conquistas e ir por más y, para que eso sea posible, debe haber una masa crítica que sea aparte de un proyecto político popular”.

De ahí que la responsable de Género del PC insista en que “todo esto es parte de la deuda que tenemos hacia el futuro”, ya que “hay un vasto sector juvenil que hoy está bastante retraído de la política y ahí las organizaciones revolucionarias y populares debemos jugar un papel para poder recuperar la política en los sectores juveniles”.

Y para llevar a cabo esta tarea, “el rol de las mujeres y las trabajadoras organizadas en los sindicatos es un elemento fundamental”, porque “son las que pueden tener un papel de conducción del movimiento feminista con mucha más capacidad de organización y de disputa que, asimismo, se mantenga a través del tiempo”.