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Política
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Las elecciones Paso confirmaron un escenario de tres tercios de cara a las generales de octubre. Ahora Unión por la Patria, con Sergio Massa como candidato, tiene el desafío de conquistar un espacio en el ballotage de noviembre. Jorge Kreyness, dirigente del PC, ratificó que “para tener la oportunidad de derrotar a la derecha primero hay que cancelar el acuerdo con Fondo”. 

“El resultado indica un momento muy difícil de la política argentina” dijo Jorge Kreyness, miembro del Comité Central y Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de la Argentina, tras elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias que definieron los candidatos a presidente para las elecciones generales de octubre. En la interna de Unión por la Patria, espacio que integra el PC, Sergio Massa se impuso sobre Juan Grabois, y será el candidato a presidente de un bloque que buscará hacerle frente a la derecha y forzar un ballotage en Argentina.

“Es un resultado que demanda analizar con cuidado cada caso en especial, dada la complejidad del escenario”, analizó el dirigente del PC. En efecto, el escenario político quedó conformado en tres tercios, tal como lo habían anticipado Mauricio Macri y Cristina Fernández de Kirchner con diferentes énfasis y perspectivas, pero conscientes de la crisis de representación política en el país, que afecta a nivel nacional incluso a fuerzas políticas que hasta el momento habían sido hegemónicas. 

Dada la coyuntura, Kreyness sostuvo que “el resultado de Milei sin dudas es un peligro, pero hay que enfatizar que su composición es sumamente heterogénea”. En efecto, el economista resultó el candidato más votado a nivel nacional con el 30,06 por ciento de los votos y la Libertad Avanza se consagró como la fuerza política que más voluntades reunió, ganando incluso en provincias muy importantes como Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta, Jujuy, Santa Cruz y Río Negro, entre otras. 

Al respecto, el dirigente comunista consideró que “los votos que cosechó Milei sin dudas engloban una porción significativa de un neoliberalismo ideológico extremo en algunos sectores de la población, pero también es sintomático de un descontento muy grande en sectores muy afectados por la crisis económica y social, como la juventud trabajadora”.

Quien cosechó magros resultados fue Juntos por el Cambio pero no así Mauricio Macri. Es pública la simpatía del expresidente por Milei y los guiños en los últimos meses han sido constantes. Incluso anoche en Parque Norte, cuando subió al escenario tras la victoria interna de Patricia Bullrich frente a Horacio Rodríguez Larreta, manifestó su deseo de unir a las porciones de derecha que se manifestaron en dos de los tres tercios que definieron el escenario político. Kreyness consideró que “es muy peligroso y alarmante el planteo de Macri anoche en Parque Norte, donde propuso unificar a toda la votación de derecha, con lo cual obtendrían los dos tercios de los tres que organizan hoy por hoy el escenario político actual”. 

Por ello, sentenció que dadas las circunstancias “en Argentina no hay espacio para la moderación”, en clara referencia a la campaña y al diseño electoral de Unión por la Patria, que en la sumatoria de votos entre Massa y Grabois alcanzó el 27,24 por ciento de los sufragios, en un empate casi técnico de cara al recuento definitivo con Juntos por el Cambio, que sumó el 28,27. 

La elección del oficialismo no puede considerarse estrictamente una mala elección, pues en medio de una crisis económica severa y atado de pies y manos por el Fondo Monetario, continúa competitivo para octubre, con perspectivas de forzar un ballotage y derrotar a la derecha radicalizada. Empero, Kreyness puntualizó que lo cierto es que “la derecha tiene todo a su favor cuando un gobierno que se autodenomina popular o progresista no cumple con las expectativas populares”. De ahí que, agregó, “se expresó una crisis de representación política, especialmente entre los sectores populares” y “se manifestó también un problema que venimos arrastrando desde hace muchos años, que es la crisis de alternativa, por lo que es evidente que esta situación fue capitalizada por la derecha más explícita”.

Ahora, “se abre la necesidad de un debate muy grande entre las fuerzas populares” sostuvo el dirigente del PC. Para tomar impulso, resaltó la victoria ejemplar de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires. La fórmula de la victoria en territorio bonaerense fue clara: “hubo un gobierno que respetó los compromisos programáticos, tuvimos una victoria muy importante encabezada por el actual gobernador Axel Kicillof, que se replicó en numerosos municipios del conurbano como Quilmes”. 

Ahora bien, de cara a octubre “que el peronismo haya salido tercero en la elección presidencial es una muestra de que el armado electoral proyectado no conforma”, por lo que “resulta preciso cambiar la estrategia”. En ese sentido, Kreyness ratificó la política del PC: “hay que evitar que el Fondo Monetario se convierta en el árbitro de las elecciones y de la crisis actual, por ello el gobierno nacional, que tiene que administrar el Estado de acá a diciembre, tiene que cancelar el acuerdo firmado si queremos contar con posibilidades de derrotar a la derecha, sea Milei o Bullrich”. 

Para ello dijo que “hay que impulsar la fuerza que reunió Grabois con su gran elección”. En efecto, la muy buena performance del precandidato presidencial de Unión por la Patria —que sacó la mitad de los votos de Larreta, que contó para su campaña con un aparato descomunal de recursos económicos y apoyos políticos y mediáticos—  “indica que existe un espacio para la reconstrucción de un agrupamiento popular, que pueda sostener las política principales que hay que proyectar para romper con el fondo y para proponer soluciones que corrijan los problemas estructurales del país”.