En las principales estaciones de trenes de Ciudad de Buenos Aires, las CTA protagonizaron una jornada de difusión para advertir sobre el impacto negativo que, en caso de aprobarse, va a traerle al conjunto de los trabajadores la reforma laboral que intenta imponer la Presidencia Milei.
Las dos CTA están en “estado de movilización permanente” para enfrentar el denomimado proyecto de Ley de Modernización Laboral que el gobierno de Javier Milei pretende que obtenga mañana media sanción en el Senado con la inestimable colaboración de legisladores provenientes del peronismo y el radicalismo de distintas provincias. En este contexto hoy miércoles van a protagonizar un paro y movilización con epicentro en el Congreso Nacional y durante las jornadas previas, como parte del plan de lucha en unidad, las centrales ganaron las estaciones ferroviarias de Constitución, Once, Retiro y Federico Lacroze para volantear advirtiendo sobre el grave impacto que la reforma ocasionaría sobre el conjunto de la clase.
Entre quienes se movilizaron estuvo la militancia de la Corriente Nacional Agustín Tosco y del Movimiento Territorial Liberación desde donde su coordinador bonaerense, Mario Miceli, hizo hincapié en que “este proyecto de no moderniza nada” y que, por el contrario, apunta “a la quita de derechos y la esclavitud”. Y agregó que se trata de una iniciativa que “fue redactada en los estudios de abogados de los grandes grupos empresarios” y que “utiliza a las Pymes como pretexto del verdadero propósito que tiene, que es precarizar el empleo y desproteger a los trabajadores”.
Miceli, quien también preside la CTA regional Cañuelas-Lobos se hizo presente en el hall de la Estación Constitución, donde el MTL y otras agrupaciones sociales y sindicales, distribuyeron parte del medio millón de volantes para propiciar el diálogo y el debate con quienes transitaban por estas terminales ferroviarias e invitar a participar en la jornada de hoy miércoles.
“Salimos a las calles a enfrentar la reforma laboral de Milei”, señala el documento que las centrales sindicales distribuyeron entre los pasajeros en una jornada en la que, ente otros, también participaron miembros del gremio docente, del Subte,
la Sanidad, Aeronáuticos, Judiciales, de las Telecomunicaciones y trabajadores del Pami.
Ahí se insistió con que el proyecto que quiere imponer la Presidencia Milei “habilita el despido sin causa y reduce la indemnización”, además de permitirles a las empresas “modificar la jornada laboral”. También se puso el acento en el hecho de que este proyecto antiobrero afecta el cobro de horas extras, flexibiliza las vacaciones e inclusive “castiga al trabajador que sufrió un daño en su salud”, permite cambios de categoría con reducción salarial y “a quienes trabajan en aplicaciones de delivery los siguen dejando sin derechos”.
Por otra parte, desde ambas CTA denunciaron que la medida “ataca derechos fundamentales porque debilita la presunción de relación laboral, facilitando el fraude”, mientras que “promueve la tercerización irresponsable, introduce salarios dinámicos que destruyen la estabilidad y abarata los despidos transfiriendo su costo al Estado y desfinanciando el sistema previsional”. Además, insistieron en remarcar que “vulnera garantías constitucionales como las vacaciones y la jornada laboral y busca desarticular la acción sindical colectiva”.